Poema «Cabrerizos»

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¿Qué tienes tú Cabrerizos
que entusiasmas y que embelesas?
Quizás sea ese paisaje
que desde tu cornisa enseñas,
con vistas al rio, a sus riberas,
y más allá, muy lejano de la Sierra.
Puede que sean tus gentes,
tus casas, fuentes, tu Iglesia,
tus caminos o tus fiestas.

¿Será el Teso de la Flecha,
que los poetas cantaron:
desde la cumbre, Unamuno;
¿Fray Luis, como su descanso?

De aquí fósiles salieron
que enriquecieron la Ciencia
Neocheli salamanticensis,
Una tortuga mordida,
Franzenium durense,
o Diplocyonodon tormesi.

¿Cómo fueron estas tierras
en divagar del tiempo,
hace millones de años,
y ahora, ¿qué nos enseñan?

Este río que ahora vemos
tan pacífico y tranquilo,
domando por tantas presas,
de grandes luchas sangrientas,
de cocodrilos feroces.
que atacaban a sus presas,
las tortugas indefensas.

-Y en las orillas ¿Qué había?
-Densas selvas tropicales,
donde pacían los caballos,
pequeñas y grandes bestias.

-Y a ellos…¿quién los cazaba?
¿Leones, leopardos, hienas?

-No. Que no habían nacido
a la vida del planeta.
-¿Serían, pues, los carnausarios?
-Tampoco, que ya se fueron,
barridos por gran desastre
de las selvas del Triásico,
del Jurásico y Cretácico.

-Y entonces…¿quién los comía?
¿Quién era aquel Eoceno,
de aquellas selvas el rey,
hace tantísimos años,
el que a ellos perseguía?

– Pues otro cocodrilo era,
Que, en vez de nadar, corría.
Con su aserrados dientes
sus presas las cortaba,
y sus presas las cortadas,
Último de su estirpre
En un mundo del pasado,
su reinado se acabó
cuando carnívoro llegaron,
más rápido, más dotados,
más cálidos y listos.

Esto vivió Cabrerizos
Y quedó aquí enterrado
cuarenta millones de años,
Y sus alumnos sacaron.

Emiliano Jiménez Fuentes

15 de mayo de 2013