Actitud, carácter y esperanza son las tres palabras que nos construyen y diferencian. Las tres dependen exclusivamente de nosotros y nos permiten conducir nuestra vida desde la responsabilidad individual.
La actitud es la clave. Desde ahí se construye casi todo. No perder la capacidad de asombro en lo más cotidiano. Como escribió Pessoa, «pon todo lo que eres en lo mínimo que hagas.» Sentirse nacido a cada instante es un superpoder. La pregunta es sencilla: ¿qué actitud queremos? ¿La de la persona positiva o la actitud negativa del que está fundido y te
«roba» el wifi? ¿Queremos ser «personas corcho», que emergen ante cualquier dificultad, o plomo, que, ante las mismas circunstancias, se hunden siempre?
El carácter forja nuestro destino. La pregunta también es simple: ¿si podemos dar nuestra mejor versión por qué no hacerlo? No somos la «marca blanca» de nosotros mismos. Es muy importante recordar quiénes somos y saber si
nos estamos o no respetando. Generalmente los salmantinos, como nuestro Vicente del Bosque, somos gente diésel; con valores. Sin prisa, pero sin pausa porque sin humildad tampoco hay grandeza.
La tercera palabra es la más hermosa: esperanza. La esperanza divide a las personas en dos grandes grupos: quienes son felices y quienes han renunciado a serlo. El mundo es de los optimistas; seguro. Ni en los peores momentos, que todos ya conocemos, debemos perder la esperanza porque la vida preserva esa capacidad innata de volver a sorprendernos. Lo mejor está aún por llegar.
¿Y por qué os hablo yo ahora de actitud, carácter y esperanza? Porque su suma garantiza que este año volvamos a disfrutar de nuestra querida San Silvestre. Actitud, que ha permitido a los organizadores no parar cuando todo
se detenía; carácter para no olvidar quienes somos y esperanza para no perder la fe en que miles de personas llenaremos de vida y color las calles de nuestra querida Salamanca el último domingo del año. Zancada a zancada.
Sonrisa a sonrisa.
La actitud, el carácter y la esperanza dieron a la San Silvestre la oportunidad de elegir y los organizadores decidieron que este año nos calzamos las zapatillas. Cuidándonos unos a otros y respetando las normas para seguir disfrutando de la vida y de esta carrera inmensa en valores. El 26 de diciembre nos vemos en la salida. Será muy grande. Gracias
Jorge Moreta
Finalmente la XXXVIII San Silvestre Salmantina no pudo celebrarse el día 26 de diciembre de 2021 debido a la pandemia Covid-19.