Lo que queda claro es que nuevos vientos corren en el Salamanca UDS. Lo que se respira entre la afición es que esos vientos son los que van a permitir a la entidad coger esa velocidad de crucero tan necesaria para una entidad que defiende el escudo de la UD Salamanca y que tiene por casa un estadio histórico como es el Helmántico. Como en todo, vamos a ser cautos, no siendo que, sembrando vientos haya luego que recoger tempestades, pero en esta ocasión todo indica que los pasos que se están dando no sólo son ilusionantes, sino también correctos y adecuados. Es cierto que no era nada difícil teniendo en cuenta la situación en la que se encontraba tanto el estadio como el club, que parecía sostenerse por la inercia y por la colaboración de su presidente y propietario, don Manuel Lovato, pero hay que reconocer que, durante gran parte de esta temporada y de las últimas, la sensación de ‘inacción’ y de tropiezos en cada una de las decisiones era una verdadera constante. La desconfianza que parecía tener su presidente hacia casi todo lo exterior parece haberse convertido en todo lo contrario con este nuevo grupo.
A falta de que se den más pasos y se haga publicidad al acuerdo, nos ceñiremos a lo que ha transmitido el club. Serán los propios protagonistas los que nos cuenten los detalles, que haberlos ‘hailos’ y no pocos.
Hay que dejar una cosa clara. A pesar de que todos habíamos percibido los movimientos como un cambio en la gestión, el propio Lovato ha querido dejar claro que se trata de un acuerdo para que la entidad tenga una nueva dirección y administración, lo que no quiere decir que los nuevos vayan a tener total libertad para hacer de su capa un sayo o que él, como máximo responsable y propietario no vaya a tener la máxima importancia. Lo que sí parece que va a haber es una entente cordial entre ambas partes por el bien del Salamanca UDS (mi opinión personal la irán descubriendo a través de estas líneas).
En un comunicado, el club hacía público el acuerdo con Federico “Fede” Blázquez “para la dirección y administración de nuestra entidad de cara a la temporada 2024/25”. Entendemos, por tanto, que será el máximo responsable (al menos el interlocutor con la propiedad) de la citada dirección junto a José Daniel Herrero, Basilio Grande, Nacho Santamartina y Guillermo Pérez. Menos del segundo, del que llega una reputación intachable en tareas comerciales, de los otros tengo, al menos alguna referencia y, de todos ellos, me consta una enorme pasión por la Unión Deportiva Salamanca y, ahora, por el Salamanca CF UDS y eso es clave. Como bien dijeron los técnicos don Antonio Calderón y Manolo Robles, “el Salamanca necesita gente que le quiera” y ellos lo quieren y mucho. De Herrero, aunque personalmente no lo conozco, sí recuerdo que, durante mi etapa en la entidad ya se puso a disposición del club para colaborar en lo que fuera necesario, aunque desconozco la decisión de los entonces gestores directos.
A Fede Blázquez he tenido la ocasión de saludarle alguna vez y de seguir su trabajo en redes sociales. Con sus virtudes y sus defectos ha ocupado un espacio que era, cuanto menos necesario en el club cara a la afición y ha sabido ganarse el favor de don Manuel y eso ya lo dice todo. En el caso de Santamartina, he coincidido en alguna ocasión con él a través de amigos comunes y aúna pasión con conocimiento y éxito en sus desempeños profesionales. Dicho esto, todo apunta que ellos no son la tan ansiada estructura, sino los llamados a conseguir financiación y a crear esa estructura en las diferentes parcelas (en lo deportivo, en lo administrativo, en la comunicación, en lo relativo a la afición, en las mejoras del estadio, en el marketing,…), siempre con el beneplácito, acuerdo o supervisión de la propiedad.