El Salamanca UDS no suelta la bandera de las dudas

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Después de largo verano, el melón de la nueva temporada en Segunda RFEF se abría. Por fuera parecía fresco y maduro. Ahora había que catarlo para saber si las apariencias se convertían en realidad y, después de una jornada de intenso calor, refrescábamos el estómago a base de fruta típica. Pero, seamos sinceros, ni estaba tan frío, ni el sabor era tan dulce. O lo que es lo mismo, los hemos comido bastante mejores.

Y miren que, al meter el cuchillo, parecía que restallaba con el gol de Cristeto que hacía pensar que ‘este año sí’, pero poco a poco, el sabor se iba diluyendo y acababa sabiendo un poco a trapo. Da la impresión que la inercia del tiempo siempre juega en contra de este Salamanca que, por utilizar términos ‘hiper’ manidos: ‘Ni fú, ni fá’, ‘ni chicha ni imoná’, otro ‘deja vú’.

Pero como he utilizado mil veces esas expresiones, apuesto por la de la duda, porque, en realidad, el Salamanca UDS, ni decepcionó ni ilusionó. Ahora, cada uno que se ponga el disfraz que quiera. Los autocomplacientes en que esto acaba de empezar, en que hay jugadores que todavía no están al cien por cien, en que la primera parte el equipo fue superior, en que este partido en el ‘templo’ se gana… Así hasta que ustedes quieran. Y les aseguro que autocomplacientes hay unos cuantos. Si no, este club sería muy difícil de mantener.

Los críticos, por su parte, dirán que más de lo mismo, que el equipo de más a menos, que lo de siempre, que era un recién ascendido, y tal y cual. Así también hasta que ustedes quieran.

Lo que está claro es que el primer partido no sólo no despejó ninguna duda sino que sembró unas cuantas y que ya todos están deseando que llegue el domingo para el debut en el Helmántico. Les aseguro que yo mismo tenía muchas dudas de que se jugara en el estadio, pero al final, parece que el césped llega y esperemos que no sufra ningún daño. Era importante por imagen, por confianza y también por el enorme trabajo que, desde algunos estamentos se está realizando. Porque sí. Son pequeñas cosas a lo mejor, pero son necesarias. Puede que alguno no les dé el valor necesario, pero ver de dónde se viene es para destacarlo. Y me refiero a las mejoras fruto de la ilusión de unos cuantos y del trabajo de bastantes (no sabría cuantificarlos, pero me consta que son más de uno). La sala de prensa, el césped, lo de las bebidas, lo del jamón. Hombre, a lo mejor no es para presumir todavía, pero es que hasta ayer, la carencia de muchas de estas cosas hacía avergonzarse a gente que, probablemente y si todo pinta como apunta, se podrán sentir orgullosas de que el equipo, por lo menos en lo extradeportivo se parezca más a un club moderno y serio que lo que ha venido siendo estos últimos años.

No sé con quien ha hecho el pacto la propiedad, pero es una auténtica suerte que haya llegado gente que les acerque a la realidad. Espero que este ‘matrimonio’ sea duradero y que ambas parcelas puedan seguir trabajando y creciendo por mucho tiempo. Será buena señal para el club y para Salamanca. Claro que en esto, un servidor también tiene sus dudas, pero el beneficio de las mismas lo tienen aquellos que desde hace unos meses se están partiendo el pecho por el club dejando horas y esfuerzo para el bien de todos. Así que el domingo, espero, lo disfruten, sobre todo ellos. Y que les sirva de aliento para lo que está por venir.

*Desde estas líneas queremos mandar también un sentido abrazo y todo el cariño a Fernando de Vicente ‘Nandi’, secretario técnico del club, a su hermano Amador y al resto de sus familiares por el reciente fallecimiento de su madre. Nuestro más sentido pésame.