El Salamanca UDS pasa del mal rollo a la autocomplacencia en siete días

- en Deportes

Podríamos utilizar el término ‘balsámico’ para calificar la victoria lograda por el Salamanca CF UDS el pasado domingo en el Helmántico ante el Coruxo. Y es que en apenas siete días, el conjunto charro ha pasado de la nada al todo. Ha pasado de cosechar una derrota de esas de mal rollo (y no me refiero al mal rollo personal sino al deportivo, que te hacen caer en la desesperanza, en la desilusión) a una victoria que parece como si fuera un golpe de autoridad. Pero no seremos nosotros los que ni clavemos los clavos en el primer caso ni tiremos la casa por la ventana en el segundo. Entre otras cosas porque esto es fútbol y, probablemente ni en Avilés fuera tan inferior como para perder (de hecho, cayó con un gol de esos que llaman ‘in extremis’) ni el domingo fue tan superior como para hacerse acreedor de la goleada que consiguió (de hecho, marco dos de los tres goles en los últimos instantes). En este último caso, donde estuvimos presentes, podríamos decir, incluso, que el equipo charro estuvo a punto de claudicar en algunas fases y tampoco hay que olvidar que Jon detuvo un penalti cuando los gallegos eran bastante superiores al conjunto blanquinegro.

Por eso, en el fútbol hay que ponerlo todo en perspectiva y, por eso, como hemos referido ya en miles de ocasiones, cada siete días hay un examen. Lo malo es que la memoria es muy corta y la mayoría de la gente, al final, se queda con lo resultado olvidando el proceso. Tu equipo gana y dándole ‘chicha’ al final y te vas para casa más contento que unas castañuelas (eso siempre y cuando te vayas de recogida, que tomar una cañita con un algo para celebrarlo, tampoco está de más). En cambio, si sucede lo contrario, esa ‘Coca-Cola’ te empieza a saber a trapo y te la acabas bebiendo como con mucho trabajo y dejándote la boca pastosa.

Analizar los nuevos fichajes… es harina de otro costal. No sé por qué me da que algunos se van a quedar en eso que decíamos de ‘la buena pinta’ y eso los que aporten, que no sé por qué me da también que alguno no es que vaya a contar especialmente, pero son cosas de fútbol y no será ni la primera vez ni la última que cosas así suceden. El fútbol es un deporte de equipo y cada jugador debe aceptar su rol y estar disponible para cuando los técnicos así lo requieren, sea un partido completo, medio, un minuto o un segundo. El escudo y el equipo tienen que estar por encima de la individualidad.

Lo que también parece claro es que muy mal se tienen que dar las cosas para que el Salamanca UDS no toque ‘play-off’ y luego, como se suele decir, a saber qué pasa. Plantilla, aunque con lagunas, parece que tiene de sobra y jugadores de calidad también los hay. Ahora es cuestión de que no caigan, como ya ha sucedido en ocasiones, en una espiral de malos resultados y mantengan la línea que les está llevando a poner tierra de por medio entre el quinto puesto y el resto. Aun así, bien harían desde la dirección técnica, y no dudo que lo harán, en no permitir que nadie se duerma en los laureles, porque ni hablamos del Milan de Sacchi ni del Barça de Cruyff ni del City de Guardiola ni del Madrid de Ancelotti. Hablamos del Salamanca, para lo bueno y para lo malo.

Aunque ya lo desgranaremos en la previa, toca rendir visita a un Bergantiños en la parte baja. Un partido muy importante. A lo mejor no tanto a nivel clasificatoria, pero sí si tenemos en cuenta el baño que el conjunto gallego dio al Salamanca UDS en el Helmántico. Esperamos que el conjunto charro desagravie a su afición de aquel ridículo 1-5.