Mondelo contraataca… ¿y ahora qué?

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Con un tiempo para la reflexión y supongo que también para digerirlo, ayer Lucas Mondelo emitía un comunicado para desdecir a Marta Xargay y lamentar sus afirmaciones que, más o menos, entiende que no tienen base, y también la actuación de la FEB, que se puso desde el primer momento de parte de la ex jugadora.

Mondelo dice que ‘ni hablar del peluquín’ deja claro que ha estado trabajando con la jugadora más de una década sin que no sólo hubiera pasada nada sino que la propia jugadora decía hace dos años que había algo especial entre los dos pues ambos eran ganadores.

“Marta ha trabajado conmigo desde el año 2009 hasta el 2020, (Selección Española, Perfumerías Avenida y Kursk ) teniendo siempre una relación de cordialidad, cercanía y profesionalidad manifestada por ambas partes en múltiples entrevistas, mensajes y audios de whatsapp, entre los que destaco el que me envió en mayo de 2020 al anunciar su parón en el basket y que guardo con el cariño correspondido entre ambos. A título ilustrativo, Marta declaró a la revista Gigantes el 21/12/2020: «Soy una persona bastante distante que no se deja conocer mucho. Pero Mondelo lo ha conseguido, tenemos buena relación porqué nos gusta ganar», manifiesta literalmente el técnico catalán.

Mondelo, por último, manifiesta su intención de, si es pertinente, iniciar acciones legales.

Y digo yo, después de todo esto… ¿En qué va a quedar el tema? Porque Lucas Mondelo acaba de recibir un peso que dudo mucho que se vaya a quitar de encima ya nunca.

Marta Xargay, de no sacar pruebas concretas, quedará como una mujer que ha acusado a Mondelo sin pruebas. De hecho, ya el otro día me refería a este tema extrañado por los ataques que había sufrido la jugadora en redes sociales. Porque las redes sociales se han convertido en algo así como un partido de pádel donde la pelota camina de un lado hacia otro y muchas veces sin criterio sino por la inercia que lleva de algún golpe anterior.

Y la Federación, que ha tomado parte sin deber quedará retratada si no salen esas pruebas pues el problema no es que se haya puesto de parte de la jugadora sino que se se ha puesto en contra de uno de los seleccionadores con mejor palmarés y eso, en una institución del calibre de la FEB parece, cuanto menos un error si antes no se ha parado a escuchar a ambas partes y a analizar el asunto con criterio.

Así que nos quedamos ahora con una mesa de tres patas, pero con tres patas rotas que hacen que la mesa se zarandee y esté al borde de ir al suelo y perder su utilidad. Una jugadora retirada con apenas 30 años que parece que no va a volver, un técnico señalado vaya donde vaya y donde se va a mirar con lupa su proceder por lo que y estará coaccionado en su método de trabajo, y una Federación que, aun teniendo posibilidad de buscar motivos de ambas partes y sacar conclusiones más o menos ciertas, ya queda mal por haber actuado sin conocer la versión de una de las partes.

Espero, por el bien de todos, que en los próximos días aparezcan pruebas de una cosa o de otra, que la Federación actúe con ecuanimidad (quizá elaborando un código deontológico para los entrenadores o algo así) o que sea la justicia la que lo haga.

De momento se queda en un caso más donde casi todos sacan mierda y dentro de dos años ni nos acordaremos a pesar del daño que hayan podido sufrir los protagonistas, porque no creo que con esto gane nada ninguno de ellos, pero por respeto a la verdad y al que sea inocente de los dos, ojalá pronto haya novedades y pruebas concretas.