Pues al final fue que sí. Podía parecer que no. De hecho, a mí me lo parecía y, de entrada, el Alcorcón se mostraba como un equipo bien pertrechado, que sabía lo que hacía y que esperaba su oportunidad para dar otro disgusto a la grada blanquinegra. Una grada que, lejos de lo que alguno podía imaginar, presentaba un aspecto espectacular, con más gente que en otras ocasiones.
Y, después de mucho tiempo, muchas jornadas, muchos enfrentamientos, el Salamanca UDS daba el ‘do’ de pecho no durante un cuarto de hora, no durante un periodo, sino que hacía un partido que se podría calificar de redondo. Contuvo en defensa y dominó en el centro del campo y en el ataque. Es obvio que, con el 0-0, en algunas fases sobrevoló en el estadio la posibilidad de caer, pero Caramelo, en un ‘plis-plas’ desataba la euforia y, como se suele decir, pagaba otra ronda de Copa para el Salamanca UDS y para toda la ciudad, con opciones de que le toque un Primera División. Seguro que no estarán ni el Madrid ni el Barcelona, pero si el otro día había cinco mil o más personas en la grada, no quiero ni imaginar un enfrentamiento ante un Betis, un Sevilla, un Sporting de Gijón incluso o alguno de los clubes históricos del fútbol español. Esos de los que los aficionados de Salamanca guardan todavía un gran sabor de cuando la Unión Deportiva Salamanca vivió sus años gloriosos en la máxima categoría del fútbol español.
Tocará esperar, pues, por desgracia, el sorteo tendrá que esperar unos días, pero eso sólo hará que la ilusión en los aficionados sea mayor.
El motivo del retraso del sorteo viene motivado por la desgracia que asola a Valencia, Albacete y las zonas colindantes por la dana. Desde aquí y, con toda la humildad, rezamos por todas las víctimas y afectados y nos solidarizamos en la distancia.
Pero para llegar a ese sorteo había que superar el obstáculo del Alcorcón y el Salamanca lo hizo con la solvencia que explicamos al principio del artículo. Y con ese tanto de Caramelo. Sí. Ese Caramelo del que tan poco se habla en ocasiones y que siempre está ahí, en las buenas y en las malas, orgulloso del escudo que luce y que ha mamado desde chico. Le podrán salir mejor o peor las cosas, pero discutirlo me parece de una injusticia suprema. Sé que es un jugador al que la gente quiere mucho, pero se también que, precisamente por eso, siempre sale algún envidioso diciendo que si no vale para la categoría y tal. Creo que a estas alturas de la película ni él ni otros tantos tienen que demostrar nada. Son futbolistas con calidad de sobra para la categoría. Sólo hace falta que se pongan el disfraz de sí mismos y, para ello, hace falta que todo confluya. Cuando las cosas van mal, les afecta. No me extraña. Quizá alguien piense que no son personas, que no son jóvenes de veintipico años, que no tienen derecho a ejercer de tales y que deben ser máquinas que salgan, no se cansen, rindan siempre al cien por cien y eso lleve al equipo a ganar todos los partidos por 5-0. Pero utopías aparte, tienen buenos días, malos días, mejores y peores. El miércoles tuvieron uno de esos buenos días y dieron a toda su afición una satisfacción que hacía tiempo que no vivía. Se han ganado partidos, alguno, incluso, apelando a esa épica que tan buen sabor de boca deja. Pero el otro día la victoria llevaba mucho más, pues fue una demostración de que hay equipo suficiente para vencer a cualquiera. Y todo ello a pesar de que sigue habiendo carencias, de que los errores en la planificación obligan a improvisar en algunos partidos, obligan a poner a jugadores en posiciones en las que no se desenvuelven habitualmente. Pero esta vez salió cara, gracias al esfuerzo de todos. Ahora toca visitar al colista en Liga, una oportunidad para ganar fuera de casa y agarrarse por fin a la parte alta de la tabla. De ellos depende. De que todo esté bien. Sólo de esta forma, la afición podrá volver a ir creyendo poco a poco y, cuando todos esos factores confluyan quizá podamos soñar con ese objetivo que nos parecía ‘loco’ de don Manuel Lovato de subir de categoría. Si eso sucede, a lo mejor este equipo, con sus virtudes y defectos, pueda aspirar a todo.