La Universidad de Salamanca ha dedicado este espacio a uno de sus mayores protectores: Alfonso X El Sabio, rey de Castilla (1252-1284).
Las repetidas intervenciones del rey Sabio en beneficio del Estudio Salmantino abarcan diversos aspectos, casi siempre de carácter muy práctico: algunas pretendían que los estudiantes pudieran disponer de los alimentos básicos a un precio asequible y otras iban orientadas a asegurar la paz y tranquilidad del colectivo estudiantil. Esto es lo que se perseguía al prohibir la venta de armas o al recomendar al obispo y maestrescuela que encarcelaran o expulsaran a los estudiantes «peleadores».
Alfonso X también concedió lo que han dado en llamar «Carta Magna» de la Universidad, un privilegio por el que fijó el claustro de profesores y las materias que debían enseñar, sobre todo Derecho Civil, Derecho Canónico y Artes. Pero el rey Sabio también merece este homenaje por sus aportaciones de carácter jurídico, literario e histórico.
