La vuelta al cole supone para muchas familias recuperar horarios y rutinas, pero también puede convertirse en una oportunidad para incorporar nuevos aprendizajes fuera de las asignaturas tradicionales. Entender el valor del dinero, aprender a ahorrar o empezar a tomar pequeñas decisiones sobre los gastos son hábitos que pueden introducirse desde edades tempranas.
Según la V edición del estudio ‘Hábitos y percepción de los españoles respecto al sector bancario 2026’, elaborado por Nickel, la cuenta que se abre en estancos y loterías, el 79,2% de los españoles considera que conceptos básicos sobre ahorro, inversión y créditos deberían incluirse en la educación básica obligatoria.
Esta demanda contrasta con la formación que los propios ciudadanos consideran haber recibido. Más de la mitad de los españoles (56,6%) asegura que durante la enseñanza secundaria no recibió ninguna educación financiera o que esta fue mínima y que le habría gustado contar con una mayor formación. En el extremo contrario, apenas un 7,3% considera tener buenos conocimientos sobre finanzas personales y cómo gestionarlas.
«La educación financiera puede empezar con gestos tan sencillos como administrar un presupuesto, ahorrar para un objetivo o entender que cada gasto implica una decisión. En ese aprendizaje, el efectivo puede tener un valor especialmente visual y tangible, porque permite a los ciudadanos ver cuánto tienen, cuánto gastan y cuánto deciden guardar. Desde Nickel creemos que acercar las finanzas de una forma sencilla y comprensible es clave para que la sociedad pueda tomar decisiones más conscientes en el futuro», señala Nerea Toña, CEO de Nickel en España.
Entidades como Nickel defienden la importancia del efectivo como un instrumento imprescindible para asegurar la autonomía financiera de los ciudadanos y facilitar la comprensión del gasto. Mediante una cuenta transparente y libre de condiciones ocultas, Nickel facilita que cualquier persona pueda disponer de su dinero físico en su propio barrio.
En este contexto, la necesidad de hacer las finanzas más comprensibles no termina en las aulas. El 44,8% de los españoles señala entre los aspectos que deberían mejorar los bancos la oferta de productos más sencillos, fáciles de usar y entender, lo que apunta a la importancia de acercar los conceptos financieros de forma clara a los ciudadanos.
La paga semanal, una primera lección para gestionar el dinero
Aprender a gestionar el dinero no tiene por qué comenzar con conceptos complejos. Decidir qué hacer con una paga semanal, reservar una parte para más adelante, ahorrar para una compra concreta o comprobar cuánto queda después de realizar un gasto son pequeños ejercicios cotidianos que pueden ayudar a familiarizar a niños y adolescentes con conceptos como presupuesto, ahorro y planificación.
En este aprendizaje, el efectivo puede aportar un componente tangible. De hecho, el 22,4% de los españoles identifica entre sus ventajas frente a la tarjeta que resulta útil para enseñar a niños y adolescentes a gestionar el dinero.
Además, entre las ventajas que los ciudadanos atribuyen al efectivo se encuentran algunas directamente relacionadas con la gestión del presupuesto: el 57,2% señala que le permite controlar mejor lo que gasta y evitar gastos impulsivos, mientras que un 32,4% afirma que le proporciona una mayor sensación de control físico sobre su dinero.