8 de cada 10 participantes en programas de recolocación encuentran de nuevo trabajo en menos de un año

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Jóvenes investigadores Salamanca

Los programas de recolocación son procesos de acompañamiento para todos aquellos profesionales que, por circunstancias diversas, se ven obligados a desvincularse de las empresas. El objetivo principal de dichos programas de transición de carreras no es otro que guiar a dicho profesional en su nueva etapa, definir su objetivo, potenciar la mejora de su empleabilidad y generar nuevas oportunidades profesionales que encajen con sus expectativas en el menor tiempo posible.

Los primeros meses de 2021 han venido acompañados del anuncio por parte de grandes compañías de procesos de desvinculación, ERE, bajas voluntarias incentivadas y ajustes en las plantillas. Tal y como fija la legislación, en este tipo de procesos, siempre que afecte a 50 personas o más de la plantilla, existe la obligatoriedad de la compañía de contratar un programa de recolocación. Pero ¿son realmente efectivos estos programas?, ¿las personas que se acogen a ellos encuentran trabajo de manera rápida y eficaz?

LHH, la consultora del Grupo Adecco, lleva 15 años analizando en profundidad sus programas de recolocación para conocer su efectividad y áreas de mejora y presenta ahora el XV Informe LHH sobre Outplacement, donde estudia 4.958 casos de candidatos que han iniciado un programa de este tipo durante el año 2020.

En palabras de Marcos Huergo, director de LHH España: “Tras cumplirse un año de la pandemia se ha demostrado que, en el proceso de búsqueda de un nuevo empleo, los programas de recolocación son más importantes, necesarios y eficaces que nunca. Los datos reflejan que en 2020 el 78% de nuestros candidatos encontraron un nuevo empleo en menos de un año y de ellos un 88% lo hizo a través de contratos de larga duración”.

“Los programas de recolocación son importantes para empresas y trabajadores porque garantizan una desvinculación fluida y profesional. Las personas que salen de una empresa encuentran trabajo en menos tiempo que otros candidatos, están acompañados por especialistas en todo el proceso de transición de carrera y tienen apoyo profesional durante todo el periodo que están en búsqueda de empleo. Pero para las empresas también es positivo ofrecer estos programas pues refuerza su marca de empleador (aunque tengamos que acometer despidos voy a intentar que en menos de un año todos los afectados estén reinsertados en el mercado laboral) y demuestran su interés y preocupación por el bienestar de su platilla incluso más allá de la desvinculación laboral”, explica Huergo.

El outplacement en tiempos de la COVID-19

En los últimos años se ha extendido la cultura del outplacement en España. Esto se debe en parte a la actual legislación, que obliga a las empresas que vayan a efectuar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en una plantilla de más de 50 trabajadores a contratar programas de recolocación externa.

Un año después de que empezase la pandemia el empleo sigue maltrecho, el impacto de la tercera y cuarta ola de contagios por coronavirus ha sido duro, y España roza los cuatro millones de parados. Además, hay casi 750.000 trabajadores que siguen en ERTE. Una solución laboral para estos desempleados podría venir de la mano de planes de recolocación ya que, según el XV Informe LHH sobre Outplacement, estos reducen notablemente el tiempo medio para conseguir un empleo.

Entre los principales resultados que se pueden extraer de este análisis destaca una vez más la elevada efectividad de estos programas, que logran reducir a la mitad el tiempo medio de búsqueda de empleo.

Así, mientras que los profesionales recolocados a través de LHH tardan una media aproximada de 6 meses en volver a encontrar empleo, el resto de los desempleados españoles (que no están acogidos a estos programas) invierten de media el doble de tiempo.

Esto supone que el outplacement acelera los procesos de recolocación a la mitad con respecto a otras vías y que los candidatos que participan en estos programas tardan 6 meses menos que los demás en volver a trabajar.
Desglosado por periodos vemos que el 24% de las personas recolocadas ha tardado menos de tres meses en ocupar un nuevo puesto de trabajo, bajando 14 puntos porcentuales con respecto al último año (38%). A continuación, la mayor parte de los recolocados (30%) se reubica entre el cuarto y la finalización del sexto mes.

Es decir, el 54% de los candidatos de 2020 se ha recolocado en los primeros 6 meses desde el inicio del plan. Este porcentaje ha descendido significativamente si lo comparamos con 2019, que ese porcentaje era del 86% (-32 p.p.), en gran parte debido a la situación extrema que se vivió el año pasado a consecuencia de la crisis sanitaria y que provocó más destrucción que creación de empleo en nuestro país.

Por último, otro 24% ha logrado un empleo en un período que va desde el 7º al 11º mes de programa (+10 p.p. con respecto al 14% de 2019). Esto implica que un 78% de los candidatos inmersos en un proceso de recolocación en el 2020 ha conseguido trabajo en un plazo inferior a un año.

Infografía de recolocación

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