¿Qué hacer cuando un radiador no calienta?

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Cuando se vive en ciudades donde hace mucho frío o nieva, se está obligado a instalar radiadores en los hogares. Existen muchos tipos de radiadores, aunque hoy en día, los radiadores eléctricos de bajo consumo son muy populares, siendo la opción principal de la mayoría de la gente.

Son los radiadores favoritos ya que presentan un sistema de muy fácil instalación donde no se gastan miles de euros en pagarle a un profesional enmontar una instalación eléctrica. Sin embargo, dichos radiadores cuentan con diferentes opciones. Por ello, es importante familiarizarse con los distintos tipos y qué hacer cuando no calientan.

¿Cómo trabajan los radiadores eléctricos de bajo consumo?

Como su nombre indica, trabajan a través de la radiación por medio de un proceso de convección. El proceso funciona al emitir calor hacía el aire, ocasionando una elevación en la temperatura del lugar. Son muy populares debido a que este proceso los convierte en aparatos muy eficientes.

En general, son construidos con aluminio, un buen conductor de electricidad capaz de transferir por completo la energía producida. Por otro lado, el proceso de funcionamiento es amistoso con el medio ambiente y no lo reseca. No emiten olores ni deterioran las paredes.

¿Cuál es el mejor sitio para instalar los radiadores eléctricos?

La opción más elegida es debajo de la ventana porque circula el aire más frío de todos los hogares. Además, si la ventana no cierra por completo y permite el paso de aire frío, el radiador eléctrico será capaz de calentarlo antes de enfría el sitio. Evitan accidentes al no estar en contacto con inmuebles.

¿Qué se suele hacer cuando el radiador eléctrico no calienta?

Los radiadores, pese a realizar la función contraria de los aires acondicionados, también requieren de mantenimiento. De lo contrario, podrían llenarse de polvo, generando problemas en la vivienda e incluso dejan de calentar.

En esos casos, suelen limpiarse una vez al año para evitar estos dolores de cabeza y grandes gastos. Además de estar viviendo en un lugar con altas temperaturas, un daño en el radiador podría ocasionar momentos muy incómodos y hasta resfriados o gripe.

Si no se cuenta con el dinero suficiente para pagarle a un profesional capaz de limpiar el radiador, es posible hacerlo por sí mismo. Todos los tipos de radiadores eléctricos pueden limpiarse de la misma manera siguiendo los mismos pasos. Primero, se debe apagar el radiador y después, pasar una aspiradora por todo el perímetro.

Tal proceso se efectúa con la finalidad de retirar todo el polvo que podría estar tapando los conductos. Después, con ayuda de un secador de pelo a máxima potencia, se retira el resto del polvo encontrado. Por último, se limpia el exterior con ayuda de una toalla mojada para secarlo.

Cuando se hace la limpieza periódicamente, se extiende la vida útil del radiador eléctrico. Además, al remover el polvo se estaría reduciendo el riesgo de contraer alergias. Es recomendable limpiar el radiador al final del invierno ya que no se utilizará por un tiempo.

¿Cómo seleccionar el mejor radiador eléctrico?

Existen varios aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar un radiador eléctrico. Los más importantes son la potencia, el diseño, mando de distancia, instalación, transporte y programación.

Cantidad de potencia

La potencia es el punto más relevante a elegir. Se escoge de acuerdo al lugar donde se instalará el radiador. De no elegirse correctamente, no se tendrá la potencia energética requerida y no calentarán los espacios eficientemente. A mayor área, mayor potencia de radiador.

Los radiadores vienen con un número limitado de potencias, por lo que puede ocurrir que no se encuentre entre los valores. Si el valor está por encima, suelen optar por instalar dos radiadores eléctricos en la habitación. Es muy común. De lo contario, eligen un radiador con baja potencia.

Programación

La programación depende de los deseos del usuario con respecto a su vivienda. Algunos equipos presentan una tecnología más complicada comparada con otras. Sin embargo, la mejor opción es escoger alguno con una programación sencilla de encendido y apagado para ahorrar tiempo.

Hay quienes optan por radiadores con termostatos; funcionan automáticamente dependiendo de la temperatura de la habitación. Se activan hasta lograr la temperatura adecuada del entorno, para después desactivarse por sí solos.

Modelo

Otro aspecto a estudiar es el diseño y modelo del equipo. Para lograr armonía en la habitación, elegancia y el mismo estilo, es preciso comprar un modelo acoplado a las características del lugar.

Pese a no ser un aspecto de suma importancia ni que afectaría el rendimiento del equipo, suele tomarse mucho en cuenta. La mayoría opta por radiadores modernos y si necesitan más de uno, eligen todos con el mismo diseño. El diseño se mantiene indiferentemente del tamaño y la potencia.

Con función de mando a distancia

Hoy en día, se suelen comprar radiadores eléctricos con mando a distancia. Son ideales porque permiten ahorrar tiempo y ofrecen comodidad al no encenderse manualmente. Es posible encenderlos, apagarlos o ajustar la temperatura cómodamente desde ciertos metros de distancia.