A veces siento el corazón tan grande,
tan lleno de emociones,
que temo no me quepa en el pecho
y se desboque
arrasándolo todo
en su galope.A veces la ilusión es tan intensa
y la esperanza tan nítida,
que se desbordan ambas
como luces y mares
por mis ojos atónitos
de mirar embobados.A veces la alegría es tan irrefrenable
que no merece la pena embozarla
y la dejo estallar colorida y prieta
de amor incansable e insatisfecho.Como madre,
como tu madre,
hijo,
aprendiendo a querer
queriéndote.