La vida verdadera

- en Firmas
Lourdes Francés

Llegué a creer que aquélla era la vida verdadera, cuando desde que me despertaba por las mañanas mi primer pensamiento volaba hasta el lugar donde latía su corazón.

Los años de pandemia me han traído la añoranza de aquellos tiempos de juventud en los que vivía prendida de su alma sencilla, asida con ambas manos a su cuerpo de enamorado, pendiente de sus más mínimos deseos, planificando los días de forma meticulosa para compartir con él charlas a media voz, bailes improvisados, paseos de zancada elástica por toda la ciudad, menús variopintos degustados con la voracidad del hambriento y noches eternas en las que naufragábamos uno en los ojos del otro hasta pedir auxilio, rogando a Dios que nos salvara y nos perdonara por no saber amar más y mejor.

Quizá sea verdad que aquella vida que compartimos entonces era la vida verdadera y la de ahora solo un sueño del que en algún momento despertaré.

Autor

Cirujana Ortopédica y traumatóloga. Runner popular.