Poema «Despedida amarga callada»

- en Firmas
Despedida

Despedida amarga callada,
sus ojos querían llorar.
Abrazada a su almohada,
a su infancia quiso volar.

Su sonrisa era sincera,
le miró con lealtad.
Era un alma pasajera,
no hubo vínculo, ni la amo.

Despedida amarga callada,
quizá era un gran amor.
Tal vez era ella su hada,
él no le dio su valor.

No llores mi niña amada,
de ti yo voy a cuidar.
Soy tu hermano y te quiero,
hoy te ayudaré a soñar.

Despedida amarga callada,
tus besos saben a miel.
Mis caricias son de amigo,
por ti donaría mi piel.

Autor

Almudena Merino nació en Barcelona. Sin embargo, reside actualmente en Salamanca, ciudad que la vio nacer como escritora. A pesar de su corta andadura literaria, la avalan varios títulos publicados: Reflejos de una sonrisa, Secretos de un alma callada y El escondite de una Rosa.

Noticias relacionadas