Lluvia de tus lágrimas en mi rostro,
mojan suaves mi tez arrugada.
Son tus curvas lo que amo,
tu desaire al caminar.
Es tu frialdad inerte,
lo que no logro olvidar.
Débil niña, ¿por qué lloras?
Sé que tu alma él dañó.
Tu dulzura es envidiada,
¿Por qué no te vas? Sin adiós.
Lluvia de tus lágrimas en mi rostro,
roces de tus senos en mi torso,
formas abstractas, cristalinas,
hoy, en el viento te extraño.
Eres bella y no lo sabes.
Sigilosa te acaricio.
Tengo que reconocer,
que te amo sin cordura,
y tus labios quiero morder.
Lluvia de tus lágrimas en mi rostro,
tu dolor es mi dolor.
Con mis labios he secado
lágrimas de desamor.