Valencia

- en Firmas

Valencia siempre ha estado relacionada con las Fallas, los trajes, el clima mediterráneo, la playa…

Para mí, desde niña, ha sido una ciudad donde ir a visitar a la familia, reencontrarme con las primas y el primo a quienes veíamos pocas veces, pero de los que disfrutábamos en estos encuentros.

Sol, playa, Perellonet, paella, poli, mar con algas rojas, noches corriendo, Alcasser, risas, 24 horas de tenis, etc.

Cuando he llegado a la edad adulta y he comenzado a entender determinadas cosas, a ser consciente de la historia familiar, Valencia se ha convertido en una ciudad de acogida que recibió a una parte de mi familia que buscaba un futuro algo mejor que el que le ofrecía la capital charra.

Valencia es el mestizaje de la paella y la chanfaína, de la Semana Santa y las Fallas, del charro y el valencià, del caloret y el frío con niebla, de las humedades que se llevan de distinta forma, pero, sobre todo, es el lugar de encuentro para seguir contactando con parte de la familia y seguir teniendo presentes todos los recuerdos.

Un contacto necesario, cada vez más, para aplacar el ansia del alma y la nostalgia del corazón.

Además, se ha convertido, también, en el lugar donde nuevas amistades se han forjado y nuevos horizontes de colaboración feminista se han creado con un objetivo común.

La playa es la excusa para volver, siempre, aunque el objetivo real sea seguir afianzando ese hilo rojo familiar que va envejeciendo con los años y que hay que cuidar cada vez más y reforzar con más cariño, paciencia y ánimo.

Valencia es algo más que sol y playa.

Valencia puede ser refugio para el alma, alimento para el corazón y carga de energía para la lucha diaria.

Valencia está plagada de recuerdos familiares infantiles, juveniles, de nuevos propósitos en la edad adulta unidos a la familia y sus nuevas generaciones y a las amistades combativas que se han generado gracias al librero salmantino afincado en esas tierras valencianas.

Valencia con toque charro es un lugar al que siempre volver.

 

Recomendación musical: “Salamanca tierra mía” interpretado por Rafael Farina.