Según la leyenda este cristo apareció en el campo en el Siglo XVI, lo encontró un campesino alertado por los ladridos de su perro.
El cristo apareció entre los términos de Gomecello, Cabezabellosa de la Calzada y Villaverde de Guareña, los vecinos de estos pueblos se disputaron la posesión de nuevo cristo. Primero trató de sacarlo un vecino de Gomecello con unos bueyes pero estos no pudieron, despues lo intentaron vecinos de Cabezabellosa que también fracasaron, por ultimo los vecinos de Villaverde lo intentaron con unas vacas que si pudieron sacar el cristo. Esto fue interpretado como que el cristo deseaba estar en Villaverde de Guareña y todos aceptaron que el cristo fuera a Villaverde de Guareña, donde permanece en la actualidad.
El cristo es una gran talla románica, pero con elementos góticos. En la iglesia de Villaverde de Guareña se construyó en torno al cristo un retablo Barroco.
Según los vecinos de Villaverde de Guareña la piel del cristo cambia de color cuando va a llover.