El juego cosiste en que una persona, denominada Macaco, tiraba doce bolas intentando meterlas en un hoyo. El interés del juego consistía en que los espectadores apostaban pequeñas cantidades de dinero a pares o nones (par o impar) según el número de bolas que cayeran en el agujero.
Se jugaba tradicionalmente el 23 de noviembre durante las fiestas de San Clemente, en Aldeanueva de Figueroa.
La costumbre se perdió en los años setenta.