Plaza Mayor de Salamanca: Números y curiosidades

- en Historia

A continuación vamos a dar una serie de datos curiosos de la plaza. No hemos sido nosotros los que nos hemos dedicado a contar ventanas, balcones u otros elementos de la plaza sino que estos datos los hemos tomado prestados del libro de Gonzalo Gombáu Guerra, Salamanca la Plaza Mayor de 1955.

Medidas de la Plaza: Lado oriental o Pabellón Real mide 80,60 ms, el lado de San Martín 75,60 ms, el lado de poniente 81,60 ms y el lado norte o del Ayuntamiento 82, 60 ms. Como vemos la plaza no es un cuadrado perfecto aunque a simple vista nos lo parezca. La anchura de los soportales es de 4,40 ms, pero en el Pabellón Real la anchura que en la parte norte tiene 4,40 ms en la parte sur aumenta hasta 4,80 ms.

Encontramos muchos escudos en la plaza, como hemos visto, sobre todo en las aceras de Petrineros y del Ayuntamiento sobre los balcones. En el resto de la Plaza y de mayores proporciones podemos ver 3 de la monarquía, dos de ellos con las armas de Castilla y León, de la ciudad 2 completos y 4 separados sus temas –sin contar los que están sobre los balcones.

Hay 57 medallones labrados y sin labrar 32, uno de ellos, el de Godoy, picado. Al cuadrilátero de la Plaza dan 274 balcones. Al Mercado 62 balcones, 19 ventanas y 10 tercerillos, (pequeñas ventanas). A las escaleras de Pinto 15 balcones y a las del Ochavo 21 balcones y 5 ventanas. A la Plaza del Poeta Iglesias 22 balcones y 23 ventanas. A la Plaza del Corrillo 11 balcones y 7 ventanas, A la calle Prior 3 balcones, a la calle Zamora 6 huecos, a la calle del Concejo 6 balcones a la calle Toro 14 huecos y al interior de los arcos grandes 16 huecos.

Tiene 88 arcos, que quizás alguien se acuerde que estaban numerados junto al arranque de las farolas. 21 en la acera del Ayuntamiento, 22 en el Pabellón Real, 20 en la acera de san Martín y 25 en la acera de Petrineros. Hay 716 vigas en los soportales y en las crestería 92 obeliscos.

Curiosidades y cambios en la Plaza Mayor

Desde que se terminó la plaza ha sufrido muchos cambios hasta llegar a verla completamente libre como hoy la vemos. En 1784 se efectúa el primer enrollado del pavimento y se pone la primera iluminación. En 1806 se embaldosan los soportales y se pone un sumidero en el centro, excavándose a ambos lados del balcón principal dos hornacinas para poner los bustos de los reyes. En el año 1852 se acaba de poner la espadaña quedando rematada la plaza arquitectónicamente y en ese mismo año se inaugura el reloj. Hasta 1869 la plaza permanece completamente lisa y con un farol central, en ese año se pone la primera fuente con los primeros jardines. En 1870 aparece con un bosque de acacias con faroles alrededor de los jardines y urinarios de ladrillo en las esquinas de los jardines. En 1884 se instalan las farolas de los arcos –de gas- y cuatro candelabros con cuatro faroles cada uno y unos evacuatorios de hierro.

En 1893 se pone el primer templete de música, la plaza va a tener templete de música hasta 1930. En 1904 se estrenan las grandes estaciones sanitarias. En 1905 se abre el Café Novelty uno de los establecimientos más antiguos de la plaza junto con la farmacia de Urbina. En 1920 se arrancan los árboles y en 1930 se quitan los candelabros y el templete y se instalan 8 nuevas farolas.

En 1921 se renuevan las escalerillas del Ochavo y se quita un despacho de pan que existía en el centro de ellas en un pequeño sótano. En ese mismo año se quitan las escalerillas que existían entre la plaza del Corrillo y la Plaza Mayor, al rebajar el piso para igualar ambas plazas aparecieron huesos, probablemente de enterramientos de la vecina iglesia de san Martín. En 1925 hubo un fuego en la casa de Postas o de Correos, que estaba hacia la mitad de la acera de Petrineros. Frente a ella se estacionaban las diligencias que partían hacia los distintos pueblos de la provincia. En 1940 se suprimen todos los letreros de los balcones y se unifican las persianas. En 1954 se enlosa toda la plaza, desaparecen las farolas y los jardines. y se retiran los arcos voltaicos que se habían puesto en 1903. En 1955 se renueva la crestería de San Martín.

La plaza ha sido el corazón de la ciudad y en ella se han desarrollado los acontecimientos más representativos de la ciudad. En su primera época en ella se hacían las corridas de toros y otros festejos y por eso era tan importante poseer casa en la plaza. Estos festejos taurinos debían ser abundantes a lo largo del año pues no sólo se hacían en las fiestas de la ciudad sino con motivo de la finalización de estudios de los nuevos graduados, o por el nacimiento o boda de algún miembro de la casa real o cualquier acontecimiento importante el primer festejo en programarse eran los toros.

Los festejos taurinos de la feria se anunciaban desde muy antiguo colocando un armatoste de madera sobre el rollo de la ciudad, que estaba en el centro de la plaza y desapareció en 1784. Después se puso en lo alto de la Casa Consistorial modificando este artefacto y quedando reducido a una bandera y a una silueta de toro, donde se ponían las fechas de las corridas. Recibía el nombre de Mariseca y es costumbre que ha llegado hasta nuestros días. La primera corrida de toros que se hace en la Plaza nueva es en 1733 –todavía no se había terminado- con motivo de la consagración de la Catedral Nueva. En esta plaza toreó Pedro Romero y Pepe Hillo entre otros toreros famosos. En estos festejos taurinos también hubo desgracias. Se habla de un toro tan fiero y bravo que mató a ocho personas e hirió a muchas más. En 1808 murió en esta plaza Gaspar Romero, torero hermano de Pedro Romero. A partir de 1840 los festejos taurinos fueron más escasos pues se había construido la plaza de toros frente a las Úrsulas.

Otros muchos acontecimientos se dieron en la plaza, en ella se suceden alardes militares y despedidas de soldados, fiestas de victorias motines y algaradas. En 1762 Carlos III había declarado la guerra a Portugal y por Salamanca y su plaza pasaran 34 hombres y una división de 8.000 franceses. El 5 de marzo de 1764, martes de Carnaval, la multitud se amotinó pues escaseaba el pan. La campana del reloj de san Martín tocó a arrebato y la gente asaltó la casa del corregidor de la ciudad. Otra vez toca la campana a concejo y reunido éste anuncia que las paneras del Cabildo de la Catedral se ofrecen al pueblo y de nuevo suena la campana, aunque esta vez con sonidos de júbilo.

Entre 1771 y 1777 la plaza es escenario de algaradas estudiantiles que protestan por las reformas que se llevan a cabo en los Colegios Mayores de la ciudad. El 11 de enero de 1802 se levantan frete a las Casas Consistoriales cinco horcas y un tablado para el garrote. Las gentes se arremolinan para contemplar como dieciséis hombres que en bandas habían aterrorizado a la ciudad con crímenes horrendos van a ser ajusticiados. Dos de ellos van a ser descuartizados para que sus cabezas estén presentes en las puertas de San Pablo y Zamora, únicas que están abiertas en la ciudad.

Durante la guerra de la Independencia por ella pasarán y desfilarán las tropas francesas y se recibirá con alegría al general Wellington y a los lanceros de don Julián Sánchez. Pasará el general Castaños y se iluminará para recibir al rey José Bonaparte.

En ella se celebran el nacimiento de Isabel II, su coronación y la de Amadeo, la proclamación de la Primera República, día en que cae de lo alto una corona real que adornaba la plaza. El 8 de septiembre de 1877 se viste de gala para recibir al rey Alfonso XII que viene a inaugurar el ferrocarril de Medina, y en otras varias para recibir a Alfonso XIII. El 14 de abril de 1936 se proclama la República desde su balcón con participación destacada de Unamuno. Durante la Guerra Civil son muchos los desfiles y festejos que en ella se hacen sobre todo mientras Franco permanece en la ciudad, pues Salamanca eran en la práctica la capital de la zona nacional.

En muchos de nosotros aún permanece en el recuerdo la plaza como un inmenso aparcamiento, y los coches entrando y saliendo por los distintos arcos de la plaza. La lucha por desplazar los coches de la plaza iba a durar más de una década y en los primeros años de la década de los sesenta se prohíbe el estacionamiento y en la década de los setenta la circulación rodada por la plaza. El primer síntoma de que el peatón iba ganando al coche se percibe en 1972 cuando se instalan los primeros bancos en el centro de la plaza. Hoy la plaza es más que nunca el centro de la ciudad, el salón de estar de todos los salmantinos, nuestro lugar de encuentro.

Si después de leer estos artículos te has quedado con ganas de saber más de nuestra plaza puedes acercarte a estos tres libros que son los que hemos utilizado para este trabajo. De Alfonso Rodríguez G. de Ceballos, La Plaza Mayor de Salamanca, de Guzmán Gombáu Guerra, Salamanca la Plaza Mayor y de Connrad Kent, La Plaza Mayor de Salamanca.

Autor

Equipo de redacción de NOTICIAS Salamanca. Tu diario online. Actualizado las 24 horas del día. Las últimas noticias y novedades de Salamanca y provincia.