Ehte cuento eh mu chiquinino, muy chiquinino.
Era una muher que iba a buhcar un haz de hornija pa encender, y llevaba una bota de vino en bajo el mandil, y llevaba el rosario en la mano rezándolo, eso eh.
Bueno, pueh va un muchacho, y como la vio con el rosario en la mano, va y le dice:
-¡Ay, tía, qué devota va!
-Ah ¡mardito!, pronto la vihte, toma una gota.
Y le dio una gota y s’acabó el cuento.
La Alberca
La señora Beatriz Mancebo (85 años)