Cuentos populares salmantinos: La devota y la bota de vino

- en Provincia

Ehte cuento eh mu chiquinino, muy chiquinino.

Era una muher que iba a buhcar un haz de hornija pa encender, y llevaba una bota de vino en bajo el mandil, y llevaba el rosario en la mano rezándolo, eso eh.

Bueno, pueh va un muchacho, y como la vio con el rosario en la mano, va y le dice:

-¡Ay, tía, qué devota va!

-Ah ¡mardito!, pronto la vihte, toma una gota.

Y le dio una gota y s’acabó el cuento.

La Alberca

La señora Beatriz Mancebo (85 años)