6 consejos para cuidar a tu perro de las altas temperaturas del verano

- en Salud

Tener una mascota supone lidiar con una serie de responsabilidades, pero en la época del verano, es importante mantener una especial atención en nuestros peludos, ya que las altas temperaturas puedes provocarles golpes de calor o deshidratación.

Hoy te explicamos cuáles son las mejores formas de cuidar a tu perro en esta estación.

1. Evitar las horas de más calor durante sus paseos. Es muy importante pasear a tu amigo peludo a primera y a última hora de la mañana, cuando las temperaturas son más bajas. El ritmo del paseo debe ser suave, por la sombra e incluyendo descansos para beber agua. Debes conocer la regla de los cinco segundos, en la que, si colocas el dorso de tu mano en el suelo de la calle y no eres capaz de aguantar cinco segundos, la temperatura de la vía no es adecuada para pasear a tu perro, ya que puede agrietar o incluso quemar las almohadillas de sus patas. Existe una crema especial para cánidos que se unta en estas zonas para evitar su desgaste. En cuanto a horarios es crucial modificar el momento de darles la comida. Como a las personas, nuestras mascotas también pueden perder el apetito en días calurosos, por lo que debemos darles de comer en las horas más frescas del día.

2. Mantener el agua limpia y fresca. Tu perro debe estar hidratado las veinticuatro horas del día, y para ello es importante que disponga siempre de un recipiente de agua limpia y fresca. Una buena idea es incluir un par de cubitos de hielo en su recipiente. Además, para los paseos, existen bebederos o botellas especiales para cánidos.

3. Enfriar su temperatura corporal. Mantener tu hogar a una temperatura fresca es obligatorio, ya sea mediante el aire acondicionado, ventiladores o con las ventanas abiertas, lo esencial es que tu perro pueda encontrar un lugar donde refugiarse del calor. Si dispones de jardín, debes acondicionarlo con lugares de sombra. Otras ideas para refrescar a tu cánido son ofrecerle una toalla húmeda donde pueda recostarse o pasarle un paño mojado, principalmente por zonas como las patas, la barriga, las axilas o la parte posterior de la cabeza.

4. No dejar a tu perro dentro del coche. Aunque parezca una obviedad, esta situación causa cada año cientos de muertes de nuestras mascotas. El vehículo puede retener muy elevada la temperatura. Además, si piensas viajar en coche con tu amigo peludo, debes tener en cuenta que el vehículo tiene que estar bien ventilado y que hay que organizar paradas para que tu perro salga, se airee y estire las patas.

5. Revisar el pelaje de tu cánido. Los ambientes calurosos son el paraíso de las pulgas y las garrapatas. Es importante inspeccionar a tu peludo para evitar que estos parásitos se refugien en su pelo.

6. No raparles. Cometemos en error de pensar que rapar a nuestro animal ayuda a que se sienta más fresco, pero su pelaje tiene una función para protegerles de quemaduras. Lo aconsejable es rasurarles dejando tres o cuatro centímetros del pelo, sobre todo en la zona de la barriga.

Hay que tener en cuenta que existen varios factores que pueden afectar en mayor o en menos medida que tu perro pueda sufrir deshidratación o un golpe de calor. Los pelajes más oscuros tienden a absorber más la temperatura y los perros más ancianos, con sobrepeso, problemas cardíacos o los cachorros son las principales víctimas del calor. Si tu animal babea excesivamente, tiene dificultad para respirar, los ojos inyectados en sangre, un aumento del ritmo cardíaco, inquietud o la piel seca o poco elástica es crucial que acudas a tu veterinario, ya que puede estar sufriendo una insolación.

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