Poema: «Me voy despacio y en silencio, amor»

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Rusa Asentadero - Bosque de los espejos

Vete despacio y en silencio,
que solo escuche los susurros del viento.
Que tu esencia sea el olvido,
un recuerdo del ayer o de hoy.

Adonde los pajaritos cantaban,
donde tus pies errantes dejé de ver.
Hojas caídas dibujan tu rostro difuminado,
cansado, confundido tal vez,
recordando esa sonrisa que un día,
yo con mis ojos amé.

Entre mis recuerdos ya no te encuentro.
¿Será que ya no te busco?
Realmente no lo sé.

Quizás en el preludio de mi olvido.
Olvidé lo que es querer.

Sé feliz en tus encuentros con la vida,
no omitas sentimientos de un ayer.
Unas manos que acarician tu desdicha.
¿Son mías, de Dios o la entrada a otro tren?

No lo sé, no lo sé, replicó entre suspiros,
siendo el sollozo de esa niña,
un silencioso y doloroso adiós.

Su ilusión rasgó las entrañas del alma,
mudos sentimientos, que nunca importaron.
Esa noche fría con niebla y oscura,
le arropó con su sábana y se marchó.

Con sus labios susurró en su oído,
con sus manos su rostro acarició.
Entre cristalinas lágrimas…
… Me voy despacio y en silencio, amor.

Autor

Almudena Merino nació en Barcelona. Sin embargo, reside actualmente en Salamanca, ciudad que la vio nacer como escritora. A pesar de su corta andadura literaria, la avalan varios títulos publicados: Reflejos de una sonrisa, Secretos de un alma callada y El escondite de una Rosa.