El CD Guijuelo realiza el mejor homenaje a Luis Ramos y a Guijuelo

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Guijuelo Copa del Rey

Dicen que los mejores homenajes hay que hacerlos en vida. Pero hay ocasiones en las que no da tiempo. La realidad es así y, en ocasiones, nos topamos con ella o contra ella sin quererlo y no hay que darle más vueltas. A veces suceden cosas que nadie espera y hay que afrontarlas con la mayor entereza y fortaleza.

Hace unos años, rebuscando en la hemeroteca de El Adelanto, encontraba una pequeña noticia (creo que era un engatillado). En ella, un empresario de Guijuelo no sólo asumía la presidencia del CD Guijuelo sino que se comprometía a llevarlo a Segunda B quiero recordar.

Mis primeros recuerdos al fútbol en Guijuelo se remontan a un encuentro entre los locales y el Jai Alai en Provincial hace unas tres décadas. Yo viajé con los verdinegros. Recuerdo ir a tomar algo con el padre de Luisito, jugador visitante, y recuerdo con mucho cariño a Santos, colaborador y gran seguidor del Jai Alai tanto como del CD Guijuelo, el equipo de su pueblo natal. Santos también nos dejó antes de lo previsto, pero su recuerdo para los que lo conocimos, con el de Luis Ramos, perdura con el paso de los años y hace que, a la par que se nos mete algo en el ojo, surja una sonrisa en nuestros labios.

Era el municipal de Guijuelo un campo de tierra, lleno de baches y dividido en dos por una grieta que lo atravesaba a la altura del centro del campo. No era fácil jugar allí al fútbol, pero es que el equipo local tampoco es que fuera el Barcelona de Guardiola. De hecho, caían 1-6 con el conjunto capitalino.

La presidencia de Luis Ramos fue acompañada por la llegada de Trujillo a los banquillos. El técnico charro, también fallecido tempranamente, subía al equipo a Regional para pasar a la dirección deportiva. Al año siguiente Perico llevaba al equipo a Tercera y en Tercera Antolín Gonzalo y mi buen amigo Fermín tocaban la gloria para el equipo charro. Hasta Móstoles nos desplazamos y allí se fraguó el primer ascenso a Segunda B del primer equipo. Jamás olvidaré los saltos de Javi Sánchez en la banda pidiendo aguantar y señalando al árbitro que el tiempo reglamentario había finalizado, no olvidaré el pisotón a Pato, la agresión a Fernan Díez pero, sobre todo, la explosión de júbilo de la expedición chacinera con la alcaldesa de entonces al frente. Cosido, Antolín, Mangas, Dámaso, Roberto García y un sinfín de nombres ya dentro de la historia del club y del fútbol charro. Perdón que no enumere a todos, pero me quedo sin papel, o sin espacio como prefieran decirlo.

Dos años después, de la mano de Pepe Calvo, vivíamos otro momento histórico en Valdebebas. Allí, con Mijatovic como testigo, con Montejano y con algún histórico más del conjunto blanco, con el chacinero Isidro, ex jugador del club blanco, y con una invasión verdiblanca que tuvo, incluso, que ‘echar literalmente’ abajo el dispositivo de seguridad del Real Madrid, el Guijuelo asaltaba la Segunda B por segunda vez y lo hacía para convertirse posteriormente en el equipo con más solera de la categoría de Bronce con más de quince temporadas consecutivas hasta la campaña pasada.

La dualidad Salamanca-Unionistas parece haber ensombrecido el trabajo verdiblanco, pero el club siempre ha estado ahí. Primero bajo la presidente de Jorge Hernández, que supo moverse en los ambientes futbolísticos para mantener al equipo en lo más alto y luego con Goyo Llorente como máximo responsable, sin olvidar el trabajo de la dirección general a cargo de Natalia González y el apoyo municipal, primero con Julián Ramos y luego con Roberto Sánchez (tratamos de contactar con él para conocer su punto de vista como munícipe, como aficionado y como ex jugador del club, pero al final, debido a las circunstancias, no fue posible).

A pesar de las adversidades, el CD Guijuelo ha sabido vivir los momentos más duros y este año, tras el descenso a Tercera RFEF tenía dos posibilidades. Dejarse llevar y deambular por la categoría o demostrar que quieren y pueden y optaron por lo segundo, elaborando una plantilla de garantías, con jugadores que atesoran tras de sí una enorme trayectoria en categorías profesionales y, sobre todo, manteniendo el cupo de jugadores salmantinos que parece ir desapareciendo de los otros dos clubes. Jugadores como Piojo, Caramelo, Toti, y un largo etcétera han encontrado acomodo en la plantilla, en la que también repuntan jóvenes futbolistas. Todos ellos de la mano de un Mario Sánchez que regresa a lo más alto de la actualidad diaria futbolística desde que ascendiera al Santa Marta a Tercera y tras su exitoso periplo al frente del combinado UEFA de Castilla y León.

Ha sido una pretemporada y un comienzo de temporada irregular, pero el equipo parece haber cogido la velocidad de crucero tanto en la Liga como, sobre todo, en la Copa Federación. Y es que esta semana rubricaban su clasificación para la Copa del Rey, una competición que tan sólo mencionarla remueve los mejores recuerdos de los aficionados con aquel partido de Copa en el Estadio Helmántico ante el Atlético de Madrid. El último gran partido del fútbol salmantino, la última vez que se llenó la Tercera Catedral (hacía muchos años que no se llenaba), el último gran acontecimiento deportivo de Salamanca.

Ahora, el conjunto charro afrontará la última fase de la Copa Federación y esperará rival de la máxima categoría del fútbol español. Probablemente, dependiendo del rival los medios tengan o tengamos que volver a especular de su pueden pedir el Estadio Helmántico, de si se trasladan al Reina Sofía o de si juegan en su estadio con gradas supletorias.

Todo eso ya da igual. Lo importante es que con lo realizado, han conseguido romper, aunque sea por momentos el ‘duopolio’ de los últimos años. Lo importante es que con este nuevo éxito han realizado el mejor homenaje a un Luis Ramos que se marchó mucho antes de lo que debería, y han realizado también el mejor homenaje a todo un municipio que siente los colores de su pueblo con todo el corazón. Ahora disfruten. ¡Aúpa Guijuelo!

Foto: CD Guijuelo TW

Autor

Periodista y comunicador. Licenciado por la Universidad Pontificia de Salamanca.