La cárcel de tu querer,
encadenando su alma.
Una historia del ayer,
un amor que nadie calma.
Se cruzaron sus miradas,
la luna sus besos embeleso.
Presos de una pasión sin medida,
que su memoria sin palabras expreso.
La cárcel de tu querer,
una dulce e intensa enfermedad.
Caricias que avivaron sus latidos,
amándose con libertad.
Cadenas enlazadas a un destino,
rejas que no se pueden emblandecer.
Ambos cuerpos se fundieron en silencio,
ocultos bajo el manto del anochecer.
La cárcel de tu querer,
siempre permaneció en su ser.
La condena de sentirse enamorada,
un recuerdo empezó a tejer.