Vacíos

- en Firmas
Lourdes Francés

Cuando él se fue se llevó consigo las ilusiones y la voluntad firme de ella además de ese resplandor dorado que la rejuvenecía.

Cuando ella se marchó arrampló con la alegría y los planes de un futuro compartido que tejía él además de esa sonrisa que le dulcificaba los rasgos y le licuaba el alma.

Juntos rompían moldes y estereotipos más allá de convencionalismos; se hacían buenos en su mutua entrega; redefinieron los conceptos espacio/tiempo para poder verse; cruzaron abrazados los límites del deseo; ampliaron la definición del verbo agradecer y retoñaron como adolescentes con esa belleza espectacular que otorga saberse amado.

En la distancia ambos vegetan sonriendo desganados y ausentes, durmiendo para no ver pasar las horas muertas sin oír su voz, absortos en su cotidiana laboriosidad para no sentir el vacío que los consume a solas y en definitiva ahorrando palabras, tiempo, dinero y batería del móvil.