Dicen que la ELA no tiene cura. Los hechos así lo atestiguan. Pero también la vida tiene un final y no por ello dejamos de luchar, de vivirla. Por eso, la visibilización de la lucha contra la ELA merece la pena. Necesitamos que la gente siga conociéndola y necesitamos ya, de una vez por todas, que se legisle a favor de la investigación. No valen palabras vacías, no puede cambiarse por votos. La ELA no mira el carnet y hoy, mañana, en cualquier momento, te puede tocar a ti, por mucho que hoy te creas invencible.
A José Luis Capitán le llegó sin esperarlo y sin darse cuenta. Fue notando los síntomas, pero es como casi todo, al principio no te das cuenta de lo que sucede porque no tiene la gravedad suficiente, pero va degenerando hasta que un día alguien da con el diagnóstico. Por desgracia, cada día le sucede a más gente y es más fácil diagnosticarlo. Desde el primer momento tanto él como su familia iniciaron una lucha que dura más de una década. Una lucha en la que nunca ha faltado su sonrisa. Una lucha en la que no han cejado ni un ápice. No han dudado ni un instante. Han sacrificado todo lo que hubiera que sacrificar y han llamado a todas las puertas, aunque muchas de ellas estén cerradas a cal y canto.
Ha colaborado con Unzúe y con todos aquellos que día a día sufren esta enfermedad y luchan por la mejora de la calidad de vida de los enfermos, por amortiguar el sufrimiento de los familiares, por dar pasos en la investigación, porque el Gobierno deje de dar la espalda a una ley que se antoja necesaria. Madrileño afincado en Asturias desde hace muchos años, José Luis hunde en la tierra de la sierra salmantina sus raíces, las de sus padres. En aquellas calles, en aquellas montañas, en las que pasaba los veranos de su infancia y su adolescencia junto a sus hermanos, primos y amigos. Probablemente ahí empezara a desarrollar sus habilidades que, como atleta, le llevaron, incluso, a la internacionalidad.
Desde hace tiempo disputa la carrera más importante de su vida, la que lleva a emprender acciones para visibilizar su enfermedad, con actividades para recaudar fondos en la lucha contra la misma y a favor de la investigación sin perder la ilusión de que un día, la degeneración de la enfermedad empiece a ser reversible. Lo merece su mujer, sus hijos, sus hermanos Vicente y Manolo y el resto de familiares que le acompañan en todas estas aventuras. Ahora, el próximo fin de semana, y en vísperas de la ya tradicional Carrera de San Martín del Castañar, su pueblo materno, recordando la Subida a la Peña de Francia del año pasado, impulsa una concentración motera por la ELA. Lo recaudado irá destinado de forma íntegra a ConELA (Confederación Nacional de Entidades de ELA). Será un fin de semana para poner en valor la preciosa Sierra de Francia, pero sobre todo para dar visibilidad a la enfermedad y la necesidad de luchar con todas nuestras armas contra esta lacra.
Inscripciones e información:
https://www.321go.es/Carrera/Detail/289-concentracinmoteraporlaelasanmartndelcastaartotalenergies<
Programa
Día 19 de Julio
- Recepción, acampada y recogida de camiseta conmemorativa hasta las 22 horas en el ayuntamiento.
Día 20 de Julio
- 9 h. Quedada en la plaza del pueblo, donde escucharemos las palabras de Jose Luis Capitán (enfermo de ELA y organizador del evento) y las instrucciones de la Guardia Civil para que la ruta sea un éxito.
- 9.30 h. Salida de la ruta motera por la Sierra de Francia, con dos paradas establecidas en Miranda del Castañar y la Peña de Francia.
- 13:30 h. Llegada de la ruta motera a San Martín.
- 15 h. Comida popular (paella, jeta, pan y sangría)
- 16 h. Actuación de DJ ELA
- 18:30 h. Gran rifa de productos donados por colaboradores (embutidos, dulces, licores, miel, gafas de sol, fragancias, suscripción a revistas de la Sierra, libros de escritores locales, productos de artesanía, cena para dos en el «Mesón de San Martín» etc).
- 19:15 h. Gran Bingo popular.
- 20 h. Actuación del grupo » Al Límite» Rock en directo.
- 22:30 h. Actuación de DJ Lobo
Día 21 de Julio
- 10 h. Salida desde la plaza del pueblo de la ruta senderista guiada «Ruta de los Molinos» con parada en las pozas del rio Francia para darse un chapuzón.


