Carmen Martín Gaite

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Carmen Martín Gaite

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925 – Madrid, 2000) fue una de las figuras más relevantes de las letras hispánicas.  Su éxito provenía tanto de la crítica como del público. Entre visillos, Retahílas, el Cuarto de atrás son algunas de sus obras más importantes. Recibió premios como el Nadal, el Nacional de Literatura, el Nacional de las Letras, el Anagrama de Ensayo  y el premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Carmen nacía el 8 de diciembre  en la primera planta del número 3 de la Plaza de los Bandos (edificio hoy derruido). Era la segunda de dos hermanas en aquella familia de ideas liberales. Su madre era de Orense, por lo que pasaba largos períodos en la localidad de San Lorenzo de Piñór, donde sus abuelos maternos tenían una finca. Estas temporadas desembocan en su vinculación con Galicia y con la cultura de la tierra, factores que se ven reflejados en su obra.

En su infancia no acudió a ningún colegio ya que su padre, que ejercía como notario y tenía ideas liberales, no quería que fuera  educada en ninguna institución religiosa. Así,  recibió clases de profesores particulares y de su progenitor, gran aficionado a la historia y a la literatura y que fue el iniciador de Carmen y su hermana Ana en estas disciplinas.

Se Inició la Guerra Civil Española y la escritora no pudo irse a Madrid a estudiar el bachillerato, como su hermana. Estudió en un instituto Femenino en Salamanca cuyo ambiente se vería reflejado en Entre visillos.

En 1943 comenzó la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, donde coincidió con Ignacio Aldecoa y Agustín García Calvo. En esos años colaboró con la revista Los trabajos y los días  donde aparecieron sus primeros poemas. El verano del 46 lo pasó becada en la Universidad de Coimbra donde acrecentó su interés por la cultura galaico-portuguesa.

Dos años después, tras terminar su licenciatura en la rama de Filología Románica recibe una beca para ampliar estudios en el extranjero, en el Collège International de Cannes. Allí perfecciona el francés, se inicia en la literatura contemporánea francesa y tiene la oportunidad de conocer una sociedad más abierta y cosmopolita. A la vuelta, se traslada a Madrid con la intención de preparar su tesis doctoral.  Allí se reencuentra  con Ignacio Aldecoa que la pone en contacto con el círculo literario de la denominada Generación del 55 o Generación de la Posguerra. Entre los que se encontraban Medardo Fraile, Alfonso Sastre, Mayrata O’Wisiedo, Jesús Fernández Sántos, Rafael Sánchez Ferlosio, con el que se casó  en 1954,  Josefina Rodríguez Álvarez, de la que se hizo muy amiga y Carlos Edmundo de Ory.

Después de la boda, el matrimonio se trasladaría unos meses a Roma a casa de los abuelos maternos de Sánchez Ferlosio. Además de viajar a otras ciudades Italianas como Nápoles, Florencia o Venecia, esta estancia  le llevó a contactar con la literatura contemporánea del país; entre sus principales influencias destacan destacan: Cesare Pavese, Italo Svevo y Natalia Ginzburg.

En octubre de 1954 nace su primer hijo, Miguel, que fallece con solo siete meses de meningitis, lo que llevó a Carmen a una profunda depresión. En 1956 nace su hija Marta. Catorce años después en 1970 Carmen se separa de su marido y se va a vivir con ella, que murió en 1985, con tan sólo 29 años, víctima del sida. A ella, Carmen le dedicó su libro La Reina de las Nieves.

Escribió su primer cuento, Un día de libertad, en 1953, aunque confiesa escribir desde los ocho años. Comienza su carrera literaria con El balneario, obteniendo en 1955 uno de los premios literarios de mayor prestigio en España , el  Café Gijón. Tres años después presenta una de las que sería sus obras cumbre, Entre Visillos, al Premio Nadal y lo gana. Otra de sus novelas, la segunda, fue Ritmo lento, que quedó finalista del premio Bibiloteca Breve de Narrativa de 1962.

Escribe dos obras de teatro, el monólogo A palo seco en 1957, que fue representado en 1987, y La hermana pequeña en 1959, rescatada en 1998 por el director de teatro Ángel García Moreno y estrenada en enero de 1999 en Madrid.

Durante la década de los sesenta continúa con la narrativa con obras como Las ataduras (1960), pero es en los setenta cuando vemos la versatilidad de Martín Gaite. Publica dos ensayos sobre el proceso contra Macanaz, además de su tesis, recopila su poesía en A rachas (1976), y una de sus principales obras Retahíla, sale a la luz en 1974. También a esta década debemos su primera recopilación de relatos, Cuentos Completos. Su faceta periodística se caracteriza por su etapa de redactora en los comienzos de Diario 16.

A finales de los setenta viaja con mucha frecuencia a los EEUU donde es reclamada por distintas universidades. De esos periplos surge Caperucita en Manhattan.

Entre otros logros, Martín Gaite, destaca por haber sido la primera mujer a la que se le concede el Premio Nacional de Literatura con El cuarto de atrás en 1978, y por haber ganado en 1994 el Premio Nacional de las letras por el conjunto de su obra. Fue una de las personas más, y mejor, premiadas del mundo de la literatura; obtuvo el Príncipe de Asturias en 1988, el Premio Acebo de Honor en 1988 como reconocimiento a toda su obra, el Premio Castilla y León de las Letras en 1992, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 1997, Pluma de Plata del Círculo de la Escritura otorgada en junio de 1999 y cuya ceremonia fue retransmitida por videoconferencia a través de Internet, algo sin precedentes, hasta aquel momento, en el mundo literario. Con su ensayo Usos amorosos de la posguerra española recibió en 1987 el Premio Anagrama de Ensayo y el Libro de Oro de los libreros españoles. Esta obra dispara sus ventas, y desde entonces las obras de Carmen Martín Gaite están siempre entre las más vendidas en España, siendo espectacular su éxito en la Feria del libro de Madrid, donde solía ser su obra de cada temporada la más vendida de la feria.

En 2000 se le diagnostica un cáncer que cerca de mes y medio después acabará con su vida el 23 de julio en una clínica de Madrid. Es enterrada en El Boalo, donde residió sus últimos años en la casa familiar y donde están enterrados sus padres y su hija.

Leer también el artículo sobre el documental “La Reina de las Nieves”.

Autor

Virginia Seguín
Periodista licenciada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Máster en Comunicación en entornos digitales por la Universidad Camilo José Cela.

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