Haz posible lo imposible

- en Empresas

Toda historia merece ser contada y cada una de nosotras tenemos una historia, una historia que viene marcada por nuestras experiencias, por nuestras emociones, por nuestra vida.

La mía comienza en Zaragoza, vengo de una familia numerosa (9 hermanos) y desde muy pequeña mis padres me inculcaron, al igual que al resto de mis hermanos, una pasión por viajar, por conocer más allá de nuestra ciudad, por abrirnos a otras culturas. Mis padres fueron pioneros en el intercambio de casas. Intercambiaban nuestra casa en España por una en Europa y así una familia como la nuestra podía viajar donde quisiera. Yo creo que mi pasión  por viajar, los idiomas y diferentes culturas me ha venido de nacimiento.

La semilla fue plantada, creciendo y dando sus frutos. La curiosidad por aprender otros idiomas, por otras culturas, por quizá lo que ahora identifico como “salir de la caja” (think out of the box), hizo que bastante jovencita me fuera de casa de mis padres para vivir en Bruselas. Una estancia que originalmente duraba 7 meses, duró 7 años…. después estuve 11 años más viviendo en Italia y Estados Unidos.

Durante los 18 años que viví fuera de mi país, trabajé en multinacionales como Price Waterhouse Brussels, en organismos europeos, Comisión Europea, emprendí junto con otros socios creando una empresa de servicios de limpieza…; me abrí a las posibilidades y oportunidades de cada momento, siempre con un objetivo que era desarrollarme personal y profesionalmente, adaptándome al entorno en cada momento.

En mi estancia en Estados Unidos fue cuando empecé a hacer mis pinitos con el emprendimiento. La “empresa familiar” creció… Tuve dos hijos y me nacieron las ganas de hacer algo diferente. Para ello busque caminos que me permitieran compaginar ni nueva labor de madre con mi desarrollo profesional. Me dediqué a traducir textos para distintas compañías y más tarde monté, junto con dos personas más, una empresa de servicios. Fue apasionante aunque no duró mucho, es importante tener los mismos valores con tus socios y sobre todo actuar de acuerdo a ellos.

En 2012 volvimos a España y dejé en EEUU los emprendimientos, sin embargo no soy de estar quieta y como soy una apasionada de las personas, del trabajo en equipo, de las conexiones, del disfrute, decidí poner al servicio de los demás mi experiencia y, por qué no, mis talentos y las herramientas que yo tenía y que había desarrollado durante toda mi vida, especialmente viviendo fuera de mi país.

Me forme en coaching, programación neurolinguistica (PNL), inteligencia emocional y fue ahí donde nació una parte de mi emprendimiento, que era acompañar a aquellas personas que se sienten desubicadas, fuera de lugar…. A encontrar su HOGAR Interior, algo por lo que yo había pasado en varias ocasiones.

Un poco más tarde llegaron a mi vida las Dinámicas de Alto Impacto, Firewalking, y decidí incorporarlas y hacer de ellas una herramienta poderosa de autoconocimiento y transformación aplicándola tanto a particulares como a equipos, formadores y otros coaches que quieran dar un paso más en su crecimiento y desarrollo y “Marcar la Diferencia”.

El firewalking y las DAI(dinámicas de alto impacto) son un conjunto de dinámicas que se utilizan como metáforas de lo que afrontamos en la vida personal y profesional, situaciones donde las personas se enfrentan a situaciones complejas y difíciles que pueden, y en general, generan miedo y dudas. Mi misión es acompañar a las personas, equipos y organizaciones a ganar mayor confianza en sí mismas, conectar entre sí y, sobre todo, con ellas mismas y a potenciar y fortalecer las relaciones inter e intrapersonales generando un cambio de mentalidad, «haciendo posible aquello que pensaban y creían imposible» .

Cada una de nosotras, mujeres emprendedoras, tenemos dentro un gran potencial. Tenemos luces y también sombras, y eso es lo que nos hace únicas, auténticas e imprescindibles en nuestra historia. Todas somos Protagonistas de nuestra vida, una vida que está llena de experiencias y aprendizajes que son nuestra mayor fuente de sabiduría.

Reconocer esas experiencias, integrar esos aprendizajes, supone un gran ejercicio de autoconocimiento, de introspección, es un trabajo que va desde el interior al exterior, una labor realmente de alto impacto: reconocerse, aceptarse, amarse, para reconocer, aceptar y amar a los demás. Ser el CEO de tu propia vida, liderar tu vida para poder liderar a otros. Y lo más importante, no estamos solas, este camino del emprendimiento, de crecimiento,
es más fácil cuando lo haces acompañada, cuando te sientes arropada, cuando tienes una mano amiga a la que agarrarte para cuando te toque transitar por arenas movedizas.

Yo he estado ahí, como mujer y como emprendedora, y aún me queda camino por recorrer, pero me llena de satisfacción y disfruto acompañando a las personas, equipos y organizaciones que quieran recorrer el camino de autoconocimiento, de desarrollo, de crecimiento, traspasando límites y haciendo posible lo imposible.

Por Marta Borobio. Coach Ejecutivo. Máster Instructora de Alto Impacto, Firewalking.