Hostelería Charra denuncia su expulsión de CEOE CEPYME Salamanca

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  • Acusan en prensa de faltas «muy graves» sin decir cuáles: no hay nada, y la asociación tiene toda la documentación.
  • Los sillones los han repartido ellos: primero en la fusión con la CES y después en la lista única de la Cámara de Comercio.
  • Pidieron «máxima confidencialidad» en la Asamblea y diez minutos después enviaron alevosamente la nota de prensa a los medios.

Ante el comunicado difundido hoy por la cúpula de CEOE CEPYME Salamanca (CONFAES) anunciando la expulsión de la Asociación de Hostelería Charra, esta entidad destapa la farsa, la mala fe y la persecución dictatorial ideada a medida para apartar a una organización incómoda.

Acusan sin decir de qué. La confederación habla de incumplimientos «muy graves», pero no concreta ninguno. No explica qué ha pasado ni por qué, porque no hay nada: el expediente está construido. Hostelería Charra dispone de toda la documentación y la pondrá a disposición de las instituciones a medida que se defienda. Ellos acusan en prensa; nosotros responderemos con pruebas, donde corresponde.

Los sillones son suyos. Atribuyen los hechos al presidente, Fernando Castillo Rodríguez, y es justo al revés. En la fusión con la CES se repartieron sillones. En la lista única de la Cámara de Comercio, volvieron a repartirse. Hostelería Charra preguntó dónde quedaba, por qué ese reparto y qué se había pactado, y pidió información de la CES. Ahí empezó todo. Castillo ha mirado por los pequeños y medianos empresarios y por toda la hostelería, y no se ha dejado convencer ni mangonear a cambio de un asiento. La asociación sale por defender a las empresas, no por sillones.

Una línea de actuación. Todo arranca en las conversaciones con la CES, donde se pactaron cosas que la asociación fue viendo y denunciando. El director general, Ricardo Andrés Marcos, que ostentaba la representación sectorial, no se presentó a la constitución de la mesa del Convenio Colectivo ni a ninguna reunión posterior, y dejó a la hostelería desprotegida. Castillo tuvo que dar la cara y sufrió un boicot: se le impidió la entrada alegando «propiedad privada» y se rechazó su documentación. La asociación lo denunció ante la Oficina Territorial de Trabajo, el Procurador del Común, el Consejo Económico y Social y los sindicatos CCOO y UGT. Pero el Convenio no fue lo único. Se pidieron explicaciones por esa ausencia y por otras muchas cuestiones, y Paulino Benito Conde respondió que «no está para perder el tiempo con presidentes». En esas reuniones estaban también su vicepresidente primero, Manuel Prieto Sierra, y el propio director general, que despreció un acto institucional en la Escuela de Hostelería con un «parecía la banda de…» que quienes lo oyeron saben a qué se refería.

El amparo que no contestaron. Lo que peor les sentó fue que la asociación pidiera amparo a CEOE Castilla y León y a CEOE España. Les remitió sendos escritos avisando de irregularidades en los propios estatutos. No ha recibido respuesta.

«Si preguntar dentro de una confederación, no recibir respuesta y acudir a sus órganos superiores acaba en un expediente con expulsión, ¿qué es eso sino algo dictatorial? Es un mensaje para que cualquier empresario u organización que quiera quejarse de algo viva con miedo. Que alguien me explique si no, qué significa.» — Fernando Castillo, presidente de Hostelería Charra

Un expediente anunciado antes. El expediente ya estaba decidido. La convocatoria del 9 de abril de 2026 incluía en su orden del día la incoación, meses antes de los escritos de mayo y junio de la asociación. Premeditación que puede demostrarse.

La trampa final. En la reunión de presidentes y en la Asamblea, la directiva pidió a Hostelería Charra «máxima discreción y confidencialidad» para mantener la cordialidad. Diez minutos después enviaba la nota de prensa para ejecutar un linchamiento público e intentar captar individualmente a los hosteleros.

Hostelería Charra, con el respaldo unánime de su Asamblea, no tolerará este atropello para tapar negligencias y mercadeos de sillones. Se reserva cuantas acciones legales y judiciales correspondan para impugnar los acuerdos sociales y depurar las responsabilidades personales de Paulino Benito Conde, Ricardo Andrés Marcos y Manuel Prieto Sierra. La asociación sigue en pie, con todos sus servicios y su representación intactos, y seguirá defendiendo a la hostelería de Salamanca y provincia.

Tranquilidad a los asociados. Fernando Castillo está plenamente seguro de que no ha hecho nada malo y de que su honor y su trayectoria están intactos. Pide a los empresarios que no se preocupen: Hostelería Charra va a defender al pequeño y mediano empresario, al de los barrios y los pueblos, y no va a seguir bajo un yugo de más de 40 años para que sigan los mismos y los mismos sillones.

Firmado: Fernando Castillo Rodríguez, Presidente de la Asociación de Hostelería Charra