MIRADA (soneto)
Saturados mis ojos de azul y plata
de mirar a la mar en lontananza;
con alforjas repletas de esperanza
afronto el futuro que se desata.
En mi oído resuena una sonata
que es un canto de amor y de alabanza.
En tu adiós evoco la remembranza
del amor huido que a hierro mata.
Bailo sola este vals mientras te anhelo;
grabados en mis labios van tus besos,
ofrenda a la vida por este duelo.
El destino separó a estos dos presos,
tú pintaste mis alas para el vuelo:
difícil de esta llama salir ilesos.
COMPARTIR
De tu boca a la mía un quejido
como un suspiro,
que inunda el aire compartido
de tenues notas de emoción.De tus ojos a los míos un destello
fulgor tan bello,
que envuelve de luz mi cabello
fragante, ofuscando nuestra razón.De tus dedos a los míos un tiento
sutil como el viento,
nos abre al mutuo conocimiento
y da certeza a la posesión.De tu corazón al mío un latido
de púrpura teñido,
sincronía del deseo compartido
dulce prórroga que aviva la pasión.
ESPOSO
Querría ser yo quien dijera
Lo mismo que tú escribes
Con la fuerza que transmites
Y el vigor de la fiera.
Ser yo quien sintiera
De la noche el palpitar
Del océano el fragor
De tu corazón el fuego
Que por olvido ardiera
Hasta que se consumiera
En las brasas del amor.
Pero no soy trovador,
Ni poeta ni cantor.
Solo soy un ser doliente
Aullando a la Luna Llena
Llorando por lo perdido
Sobreviviendo en presente.
DORMIR
Me dormí en tus brazos,
Segura y a salvo,
Para soñar contigo,
Para soñar
Que dormir contigo
No era un sueño.
Me desperté entre tus brazos,
Para vivir contigo,
Para vivir mi vida
Sabiendo que mi vida
Era Vida y
No era un sueño.
Y por soñar despierta
Mientras creía que vivía,
Hoy lloro tu ausencia,
Creyendo que mi pena
En vez de pena
Es un sueño,
Del que despertaré
Para vivir mi vida
Entre tus brazos.
POESÍA SIMPLE
No enciendas la luz, amado;
mira mi piel con tus dedos,
dejaré fluir mis miedos,
sé que será nuestro agrado.Ya no seguiré más credos
que el amor así creado,
amor que implica cuidado,
mutua entrega, sin enredos.
POEMA EN PROSA
Desnudo ante ti mi cuerpo y mi alma.
Tu mirada indulgente borra mis miserias.
Acoges en tus brazos a la mujer que soy,
en búsqueda permanente de perfección,
pero limitada,
obstinada y
caprichosa.
Observas mis taras y no te ofenden; las disculpas una a una.
Aceptas mis cualidades obvias; las quieres para ti,
para hacerlas tuyas,
y llenar tus vacíos
de noches blancas,
a oscuras y
frías.
Contemplas mi desnudez y te miras en ese espejo que soy yo para ti, amado mío,
y descubres con asombro
que te gustas a ti mismo
como nunca antes.
IN MEMORIAM
Y dónde están ahora
la pasión y el deseo,
que no los siento ya
en mi corazón
congelado,
pregunté llorando.
-Criando malvas
con las almas
de los que amamos
y nos precedieron
en el sueño eterno-,
me respondió
el enterrador
con fría calma.
PRIMAVERA
Con los ojos cerrados
y aún taquipneica
sintió en toda su piel
el peso abandonado
de su cuerpo atlético.Humedales blancos,
simas concretas
donde susurran
aletargados
los deseos
de rozar la meta.Mañanas frías de Marzo
anuncio de Primavera,
en mi corazón te llevo
desde León a Valencia.
PASEO MATUTINO
Parque de la Aldehuela,
Isla Del Soto
en mañana tibia
de finales de Otoño.
Aunque tengo los pies asentados en la tierra
y en cada zancada
soy consciente
del peso de mi cuerpo
y de la gravedad
que me impiden volar,
no me resisto a intentarlo;
con la fuerza de mi mente
y con el poder de mi deseo,
quizá siga anclada
físicamente al suelo,
pero nada impedirá
que sueñe con emigrar.
BSS55
Vestida de amor,
o desnuda,
pero vestida de ti,
amante y amada.
Seca, sudada,
o completamente mojada.
Navego por tus humedales,
salado y acre tegumento
que me aprisiona
y me ata con hilo invisible.
Y aunque te conozco
y te amo,
nunca logro dominarte,
vasto y puro territorio
de belleza inexpugnable.
Llegó, tan deseada,
y pasó, tan rauda,
mi gran cita anual:
la séptima consecutiva,
a la que me entrego
cual enamorada fiel
y sin temores,
dando todo de mí
en cada paso que recorre
tu agreste anatomía.
Porque poco importan
las condiciones extremas
que uno encuentra
al comenzar la carrera
o al recorrer excitada
tu ondulante anatomía,
cuando el premio es
la gloria de cruzar la meta
para planear la emoción
del año siguiente.