Las Minas Romanas de Las Cavenes se pueden apreciar al oeste de El Cabaco y consisten en grandes surcos de cinco a diez metros de profundidad que forman una especie de haz de seis a ocho surcos que convergen necesariamente en un punto donde debiera estar el canal de lavado. La extensión de las labores mineras romana de extracción aurífera se extienden aproximadamente por 14 kilómetros cuadrados hasta la falda del monte Peña de Francia, de cuyas fuentes se recogía el agua necesario para llevar a cabo la minería aurífera.
Son los restos de la actividad minera que se desarrolló durante casi dos siglos en la zona realizada por los romanos a cielo abierto mediante un sistema hidráulico. Roma necesitaba oro como moneda de cambio en sus transacciones comerciales. Para ello obtuvieron oro de toda la zona occidental de la Península Ibérica donde está actualmente delimitada la provincia de Salamanca y en ella la actual llamada Sierra de Francia. El oro se encuentra siempre en una mixtura de tierra en cantidades microscópicas y para obtenerlo los romanos lanzaban agua que removía la tierra para decantarlo en un artefacto de madera que era el canal de lavado. Para realizarlo fue necesario elaborar un complicado sistema hidráulico. Los efectos devastadores sobre la naturaleza han propiciado que la huella de este sistema perdure hasta la actualidad mediante Las Cavenes.
Centro de Interpretación de la Minería Romana del Oro
A través de las diferentes salas, el visitante se puede familiarizar con el valor histórico y geológico del oro, comprender las técnicas de extracción minera y los aspectos socioeconómicos de las civilizaciones vetona y romana.
Actividades:
- Visita al Centro de Interpretación
- Ruta guiada zona arqueológica
- Taller de Bateo de Oro