El análisis sobre el test de inteligencia emocional (Parte V)

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Continuamos hoy con nuestro serial de inteligencia emocional, que retomamos a partir del El análisis sobre el test de inteligencia emocional” (Parte IV) del pasado lunes 29 de agosto que puedes ver en

y consecuentemente, abordamos hoy otra interesante pregunta del test de inteligencia emocional “¿Qué tan pronto te das cuenta de que tu diálogo interno se está volviendo negativo?” que puedes ver en

“Cómo sacar partido a un test de inteligencia emocional” que pueden ver aquí.

¿Eres consciente de tu diálogo interno?

Vamos a ver el alcance que realmente tiene tu comunicación interior sobre todos los aspectos de tu vida, sea a nivel personal o laboral.

Comunicación en los ámbitos de trabajo

Una buena forma de mejorar la comunicación interna en la empresa en que trabajas, es tomar conciencia de tu diálogo interno. Con esta conciencia puedes controlar tu propia comunicación, y con eso la comunicación interna en la organización.

Diálogo interno

¿Sabes a qué nos referimos cuando hablamos de diálogo interno? ¡Si…has acertado! Es mantener una conversación contigo mismo. Con tu interior. Pero esto no es algo que tengas de vez en cuando, sino en muchos momentos del día, que ante diversas situaciones que se te presentan, por ejemplo, en el trabajo, hace que tu voz interior esté constantemente encontrando, pensando o sintiendo algo sobre personas, cosas o situaciones.

¡Pero cuidado! Tener demasiados pensamientos hace que tu cabeza esté ocupada. Depende como tengas tu día, si te sientes con mucha energía y estás muy seguro de cómo te están saliendo las cosas (gran confianza en ti mismo), puede que ni te afecte llenar tanto tu cabeza con esos pensamientos. Porque la mayoría serán positivos porque tú estado de ánimo es también positivo.

Ahora bien, cuando la cabeza está llena de pensamientos negativos, te producen malestar. Puede que incluso sean falsos, ya que están basados en suposiciones, juicios o tópicos, que en general no contribuyen a un buen estado de ánimo.

Cuando tu diálogo interior se llene de pensamientos negativos, también resonarán (se proyectan) en la comunicación con los demás. Se te notará hasta en el rostro que, o no estás de buen humor o que algo te preocupa.

La cuestión es que cuando nuestra cabeza está llena de pensamientos puede distraerte en las conversaciones con los demás. La conciencia de tu diálogo interior, es la conciencia del ruido (del impacto) de tus pensamientos.

Proporcionar paz interior

Cuando aprendes a mirarte hacia dentro y comunicarte contigo mismo sin dejarte abrumar por la negatividad, puedes entonces descubrir una serie de pensamientos que debes erradicar de tu cerebro porque en realidad no sirven para nada. Perturban tu inteligencia y afectan tus emociones. Cuando eres consciente de estos pensamientos negativos es bueno que hagas algo al respecto. De esta manera, puedes despejar la puerta de entrada a una corriente de pensamientos buenos, creativos y positivos. De ahí la importancia que cobra un diálogo interno positivo que te puede ayudar en tu búsqueda de felicidad y realización.

¿Quieres saber cómo comenzar a trabajar en tu diálogo interno?

Es más simple de lo que parece. Lo primero que debes hacer en el momento en el que tomas consciencia del contenido de tu diálogo interno, es preguntarte con cada pensamiento negativo: “¿es verdad?”

Entonces, pueden ocurrir dos cosas: que realmente sea cierto o por contrario no se ajuste a la verdad. Por tanto, si es cierto, te preguntas: “¿es necesario?” “¿Me ayudará a mí, o a alguien más, si pienso o me muevo mentalmente y con mis emociones en este escenario negativo o pienso de manera pesimista sobre esto y aquello?”

En el caso de que no sea cierto, es obvio que es sabio rechazar esos pensamientos inmediatamente. Desde ya que, si los pensamientos negativos son ciertos, debes hacer un esfuerzo por convertirlos en pensamientos positivos y de ayuda.

Y este es el segundo paso que debes dar: para lo cual surgen algunas cuestiones tales como “¿Es una tarea difícil y no sé si podré hacerlo para despejar mi mente de negatividad?”, o también “¿Cómo logro hacer esto?” o también “¿Cómo podríamos aceptar esta tarea de convertir lo negativo en positivo?”.

Pero para que funcione, en primer lugar, debes aceptar la situación. O sea, que una vez aceptada la tarea debes completarla. Por tanto, tienen que estar ya metido en el camino de la positividad. Pensar que puedes lograrlo. Debes hacer que tu diálogo interno se vuelva más tranquilo, que llegues a pensamientos más creativos y también te comuniques mejor internamente.

Es posible hacerlo si no te dejas llevar por esa tendencia tan natural en los humanos, de no quererse complicar y dejarlo estar. Pero cuando se trata de emociones que están siendo afectadas por esos pensamientos negativos, terminarán afectando tu estado de ánimo, tu actitud frente al día que tienes por delante, tus relaciones interpersonales, etc. Entonces, tus comunicaciones con los demás serán generalmente de queja y negatividad.

Sin embargo, cuando hayas logrado convertir tu diálogo interno en pensamientos de ayuda, la comunicación también será más positiva y orientada a la solución.

¿Por qué mi diálogo interior es tan negativo?

Una voz interior crítica puede desarrollarse durante momentos de estrés extremo. A veces también se ve en circunstancias en que la salud mental, como la depresión, o estados de ansiedad, hacen que la mente pueda participar en un diálogo interno negativo al hacernos hacer una crítica en la forma en que trabajamos, socializamos, participamos en círculos familiares y más.

¿Cómo se detiene el diálogo interno negativo?

Existen maneras de convertir tu diálogo interno negativo en un diálogo interno más productivo:

– Reconoce tus pensamientos negativos.

– Busca evidencia de que tu pensamiento es verdadero.

– Busque la evidencia de que tu pensamiento no es cierto.

– Reformula tu pensamiento en algo más realista.

– Pregúntate qué tan malo sería si tu pensamiento fuera cierto.

¿Cuánto diálogo interno es normal?

Según varias investigaciones que se han llevado a cabo hasta la fecha, la frecuencia promedio del habla interna entre los que participaron en el estudio, se puede apreciar una horquilla que va desde 0 al 100%, o sea de personas que cada vez que se les muestreó tenían algún tipo de monólogo interno o conversación interna, al 0%, es decir, algunas personas nunca se hablaban a sí mismas internamente.

 

Evitar vivir una vida positiva cuando el diálogo interno es negativo

Existen maneras de convertir tu diálogo interno negativo en un diálogo interno más productivo, ya que está probado científicamente que cuando la comunicación con nosotros mismos es negativa, nos impide vivir plenamente una vida positiva.

Momentos en los que te dices a ti mismo respecto a tu trabajo, por ejemplo, «Nunca me ascenderán» o pienses constantemente «La gente piensa que soy raro», el diálogo interno negativo afecta cómo te sientes y cómo te comportas. De hecho, las conversaciones que tienes contigo mismo a menudo se convierten en una profecía auto-cumplida. Una situación que se repite una y otra vez cuando una persona está siempre con un pensamiento fijo «Soy socialmente raro y nadie quiere hablar conmigo».

Entonces, creyendo que haces lo correcto para desterrar la molestia que te produce (te afecta emocionalmente de manera muy negativa) evitas tener conversaciones con tu entorno, incluyendo el de trabajo, y cuando te ves obligado a hacerlas, las limitas lo máximo que puedas estas relaciones interpersonales. En consecuencia, la gente piensa que eres socialmente torpe y se confirma tu creencia acerca de ti mismo.

Algunas situaciones que pueden darse en tu vida personal y laboral

1º) Debes hacer un esfuerzo por identificar tus pensamientos negativos

Puedes suponer una situación frecuente como la de recibir un mail. Pero en este caso, el correo que recibes es de tu jefe y te dice que se tienen que reunir cuanto antes, que es importante. Entonces afloran los pensamientos negativos (la duda sobre si te van a llamar la atención por algo hecho o dicho) y empieza tu cabeza a estar ocupada por una serie de preocupaciones que pueden hacerte pensar incluso, que estás a punto de ser despedido. Seguro que no estás pensando que te van a aumentar el sueldo.

Muchos de tus pensamientos son automáticos. Simplemente aparecen en tu cabeza sin ningún esfuerzo consciente. Por ello, lo que debes hacer es tomarte un minuto para evaluar tus pensamientos para que puedas reconocer aquellos que son poco realistas, improductivos o irracionales.

2º) Buscar la evidencia de que tu pensamiento es verdadero

El hecho de que pienses que algo es negativo, no significa que la mera acción de tu parte lo convierta en realidad. De hecho, es más probable que la mayoría de tus pensamientos sean opiniones en lugar de hechos.

El mejor consejo es que siempre seas crítico y te preguntes «¿Cuál es la evidencia de que esto es cierto?». “¿Cuento con alguna prueba de ello o es una mera suposición y no debo preocuparme?”.

3º) Busca evidencia de que tu pensamiento no es cierto

Seguro que encuentras una cantidad de razones por las que tu pensamiento podría no ser cierto. Tal vez eres uno de los miembros del equipo al que se le considera más eficaz, por lo que tu jefe tendría que tener más que buenas razones (también la oportunidad) para despedirte.

4º) Reformula tu pensamiento en algo que sea realista

Una vez hecha tu composición de lugar sobre los pros y las contras vistas en los puntos 2º) y 3º), entonces tienes que darte tranquilidad buscando con afán cuál es la realidad de la situación. Porque si tu jefe quiere hablar contigo hay muchas razones que ni siquiera has evaluado, y esto debe darte tranquilidad para poner las cosas en perspectiva.

Tus antecedentes de trabajo y evaluación que la compañía siempre ha hecho de ti, alejan la posibilidad de un despido, una reprimenda, etc. Entonces, ¿para qué preocuparse? Pero lo cierto es que es frecuente que aparezcan estas dudas, más aún en tiempos de gran incertidumbre y cambios que vienen afectando a las empresas.

No intentes convencerte de cosas que son demasiado positivas, eso tampoco funcionará. En cambio, el objetivo debe ser crear una declaración basada en la realidad.

5º) Debes preguntarte qué tan malo sería si tu pensamiento fuera cierto

A veces, la mejor manera de lidiar con el diálogo interno negativo es enfrentarlo de frente. Preguntarse: «¿Qué tan malo sería realmente si me despidieran?» Luego, te dedicas unos minutos a pensar cómo responderías.

Sabes que estamos viviendo un tiempo de cambio constante, de evolución tecnológica sin precedentes, por lo que tener que empezar a buscar nuevo trabajo o decidirte si montas tu propia actividad autónoma (sobre la cual le ves opciones) tiene que darte cierto respiro (tranquilidad porque te sientes capaz de luchar en el mercado). Debes recordarte a ti mismo que eventualmente estarás en condiciones de enfrentarte al mercado, y este es el pensamiento que puede ayudar a eliminar parte del pánico, el temor y la preocupación de la situación.

En definitiva, has procedido a hacer algo por lo que no imaginabas eras capaz de hacer: reemplazar el diálogo interno negativo. Pero no debes engañarte, ya que es muy posible que nunca te deshagas de tu diálogo interno negativo por completo, y eso está bien. Es nuestra naturaleza.

Pero sabiendo que es así, siendo muy consciente de ello, lo único que debes cuidar es de estar muy entrenado y fortaleciendo tus emociones (estados de ánimo) para ser capaz de reconocer situaciones, tratar de ir por delante, pero con el perfecto conocimiento que tanto las predicciones como las conclusiones de tu cerebro no siempre son precisas. Y que cuando hay un pensamiento negativo tu diálogo interior te ayudará a superarlo y a que no interrumpa tu desempeño y progreso.

Entonces, te verás menos afectado por los pensamientos que tienden a provocar emociones incómodas o comportamientos improductivos. La experiencia nos indica que cuanto más se esfuerzan las personas en reemplazar su diálogo interno negativo, más equipadas estarán para alcanzar su mayor potencial. Después de todo, nunca se convertirán en la mejor versión de sí mismas si constantemente están siendo atrapadas por un pozo profundo de negatividad.

A continuación, veamos las diferentes respuestas que hayas podido dar a la pregunta de hoy

Te recordamos la pregunta: ¿Qué tan pronto te das cuenta de que tu diálogo interno se está volviendo negativo?

En el caso que tu respuesta haya sido “usualmente demasiado tarde”

Si bien hay un dicho que dice “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, en materia de estados de ánimo no estamos tan seguros que se aplique en estas situaciones. Has sido consciente muy tarde, por dos motivos claros: o porque realmente no te habías percato de ello (fuiste totalmente inconsciente, porque estabas centrado en un trabajo y no mirabas ni explorabas el comportamiento de tu entorno); lo que es peor, que sí te diste cuenta, pero quisiste ignorar la situación, no darle importancia, lo que ha devenido en una situación de negatividad descontrolada. Ahora te ha afectado porque te das cuenta que esta usina de negatividad y de tópicos, así como de pensamientos sobre situaciones irreales que crees son reales, te está afectando en tu trabajo, en tus relaciones interpersonales, especialmente con tu jefe inmediato superior, porque cuando te gobiernan los pensamientos negativos, pierdes puntos en cuanto a concentración, relajación, espíritu crítico, análisis, etc. Te ha invadido la desconfianza sobre ti mismo y los demás.

Si has dado por respuesta “después de un tiempo”

Cuando has reaccionado como estamos diciendo, una vez transcurrido un lapso importante, lo que ha favorecido que los pensamientos negativos siguieran reproduciéndose y afectando tus emociones, por ende, un estado de ánimo constantemente también vulnerable e irascible, facilita que te desconcentres en el trabajo y pierdas esa característica tuya de eficacia, porque la distracción cuando proviene de tu propia usina interna de rumores y prejuicios que finalmente poco tienen de verdad, lo único que han hecho es haberte alterado y provocado ansiedad, más estrés, inseguridad y hacer sumado desconfianza a tu capacidad y habilidad natural.

Si tu respuesta ha sido “bastante pronto”

Estás avanzando mucho en tu autoconocimiento, ya que no te preocupan demasiados pensamientos negativos que pueden aflorar en tu mente por motivos de ciertas situaciones que se han producido, por ejemplo, en tu trabajo. Esta situación te está exigiendo mucho esfuerzo, también un elevado nivel de estrés, pero lo vienes controlando, y no dejas que la ansiedad natural producida por esta situación de las últimas semanas, se convierta en una fábrica de prejuicios, rumores y pensamientos que no tienen viso de realidad pero que te están afectando. La buena noticia es que ya estás más proclive a combatirlos porque tu nivel de conocimiento de ti mismo ha mejorado sustancialmente, te da confianza y tranquilidad, tienes seguridad en el trabajo que estás haciendo, por tanto, si el diálogo interior te traiciona con negatividad estás preparado para anularlo.

Si tu respuesta ha sido “inmediatamente”

Sin duda has logrado un nivel de autoconocimiento importante, por lo que también estás acostumbrado a dialogar con tu interior. Esa visión hacia tu parte interna en la que se alojan tus principios y valores, que son los que condicionan (lo que técnicamente se llama mapa mental) tus acciones, tus pensamientos y la forma en la que te conduces en la vida (tu conducta). Cuando has logrado este dominio en el diálogo interior y estás acostumbrado a neutralizar y/o eliminar tus pensamientos negativos, siempre estás dejando aflorar la creatividad, el positivismo, no ver fantasmas dónde no los hay, tener buenas relaciones interpersonales, etc.

Autor

Vicepresidente del FORO Ecofin y director de www.ecofin.es , CEO de www.demuestra.com, Presidente del Instituto Ecofin de Liderazgo, coordinador académico de la Red e Latam del grupo Media-TICS. Puedes enviarme comentarios y consultas a jzunni@telefonica.net