Cumpleaños

- en Firmas
Feliz Cumpleaños

Hay personas a las que no les gusta cumplir años. Hay personas para las que el aniversario de su nacimiento es un día más que prefieren que pase sin pena ni gloria. Personas que tuercen el gesto si les felicitas, que sonríen de forma forzada, que no saben cómo reaccionar ante la muestra de alegría, de entusiasmo o ante un regalo.

Luego estamos las otras personas, a las que no nos importa cumplirlos, que lo vemos como algo positivo porque es una muestra de un año más vivido, de nuevas experiencias, de logros… Somos personas a las que las sonrisas nacen solas en nuestra cara, consecuencia de una felicitación inesperada, de una muestra de cariño, de un abrazo sentido o de un detalle en forma de regalo esperado o no.

Yo suelo hacer balance (igual que el 31 de diciembre), o no, de la vuelta al sol vivida. Digo los años que cumplo ante la sorpresa de personas que llevan menos tiempo en mi vida.

Reconozco que hay veces que no me apetece o que no me gusta decir la edad porque lo veo inapropiado, porque no viene al caso o porque tengo el día torcido y estoy enfadada conmigo o con el mundo en general.

Según te vas haciendo mayor, valoras más otras cosas. Sobre todo, el tiempo con tu gente (con mi gente): la familia impuesta y la elegida.

Siempre he soñado con una fiesta en la que reunir a todo el mundo que tiene un significado en mi vida. El problema son las ausencias que, con el paso de los años, pesan cada vez más.

Al igual que me gusta la noche y el día de Reyes por la magia, por la ilusión, por el encanto, me gusta también el día de cumpleaños. De hecho, intento que los días de aniversario de mi gente (con regalo o no) sean especiales o, al menos, dibujarles una sonrisa en su cara y en su corazón.

Soy una bruja, pero de las buenas. De esas que usan la magia para hacer cosas buenas (o al menos intentarlo). Una bruja que planea, lo consiga o no, hacer travesuras divertidas, organizar regalos entretenidos o mandar felicitaciones con mensajes profundos e individuales.

Soy bruja con sombrero puntiagudo morado, con coche en lugar de escoba y que sabe hacer pócimas para aplacar las iras y dolores de barriga.

Una bruja a la que le gusta cumplir años y que trata de no pensar en cuando sea viejita y no pueda con el caldero, más que nada para no agobiarme.

Cumplo años. Unas veces lo llevo mejor que otras, no voy a mentir. Pero siempre hay algo que lo hace especial: un ramo de rosas blancas por sorpresa año tras año, un funko de “Gordi”, algo para el hogar que supone un gran desembolso, una cena con amistades por sorpresa, un juego de preguntas y respuestas, globos inundando la casa cuando llegas de trabajar, dibujos personalizados de lugares con encanto, libros con mensaje o mensajes en un libro…

Todos los años son especiales. Todos los años, a pesar de ausencias que encogen el corazón, sacan una sonrisa de felicidad y agradecimiento.

Recomendación literaria: Yo soy, de Raquel Díaz Reguera

Autor

Doctora en Derecho y Ciencias Sociales por la UNED, Licenciada en Derecho por la USAL, Máster en Derechos Humanos y Máster en Malos Tratos y Violencia de Género por la UNED. Técnica de proyectos en prevención y sensibilización en materia de igualdad, violencia de género y sexual.

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