Después de 11 semanas de preparación, 684,30 kms en mis piernas, múltiples entrenos y altibajos, llegó el día: 20/02/2022.
Me dirijo a mi línea de salida, pero no sin antes, dar las gracias a todas aquellas personas que me han acompañado, ayudado en entrenos, dado consejos o han estado pendiente de mi día a día (ELENA, MARÍA, JOSE ÁNGEL, SERGIO, NOE, TANIA, RAFA, JULIO, JAVI P., DAVID… del equipo, pero también MI FAMILIA). Y también recordar a todos los compañeros que se iniciaron con nosotros en esta aventura y que, por una razón u otra, no han podido llegar.
Hoy es el día en el que toca hacer un desfile de 42,195 km a por nuestra medalla; esa medalla que tengo claro que ya hemos ganado todos al hacer esta preparación. Momento de demostrarme a mí misma que soy capaz, que si algo se quiere, se puede. Que el bache de las últimas semanas es pasajero, y que ¡YO PUEDO!
Ya estoy en el cajón, junto con mi compañera de fatigas Elena. Escuchamos el pistoletazo de salida y empezamos a un ritmo cómodo, tranquilas y luchando por un hueco en la calle, ya que se hace imposible avanzar de la cantidad de corredores que hay. En el primer kilómetro vemos a María y Lourdes C. que nos dan muchos ánimos. Seguimos intentando avanzar.
Km 12, vemos a la familia de Julio con una pancarta de la pequeña Teresa que me pone muy feliz (“SARA CAMPEONA”), y se echa a correr con nosotras y María unos metros. Energía extra.
Seguimos, pero ya en el km 14 veo que mis pies me van a dar guerra toda la carrera, mucha guerra. Noto que las plantas de los pies se me duermen e intento no pensar. Pero el dolor me hace frenar un poco y le hago ver a Elena que tire, que yo no puedo mantener el ritmo rápido y que prefiero llegar en buenas condiciones. No me abandona y sigue tirando de mí.
Pasamos la media, volvemos a ver a nuestros animadores y también, a la familia de Elena.
Le recuerdo a Elena que en ese momento, cada paso que estamos dando, ya es un récord para nosotras porque nunca habíamos pasado de 26 km. Y a partir de ahí, cuando una cae de ánimo, la otra le empuja y al revés…. Yo paraba para echarme agua en los pies en cada avituallamiento, eso me hacía relajarlos y que bajara la hinchazón. Luego a Elena le entra el flato, y me toca recordarle lo campeona/jabata que es y todo lo que hemos conseguido hasta llegar a la línea de salida. Pero en el km 30, le damos un puñetazo al muro, y continuamos. PODEMOS.
Vemos múltiples corredores andando o parados. Era una avenida eterna, con grietas que a mí me parecían abismos porque ya no podía dirigir las piernas, pero volvemos a ver a María en el km 33 y nos da una botella que nos supo a gloria; además, nos dice que todos los compis van genial y que ya estaban en meta muchos con sub 3 horas. Nos alegramos por ellos, y le grito a María que le dijera a Noe que todo iba bien y que estaba con nosotras; ella y todos los que nos estaban mandando fuerzas virtualmente (gracias compañeros y familia).
Entramos en Plaza España. Una batucada es lo que necesitábamos. Nos venimos arriba con toda la animación que había, lo que nos hace bailar, reír y gritar por todo lo alto; y más ánimos de la familia de Elena.
En el km 35 decido tomarme el último gel que me quedaba… era de cafeína, y tenía miedo al dolor de estómago; pero no sé lo que tenía, que me dio la vida. A partir de ahí disfruté muchísimo, veía la meta mucho más cerca, ya reconocía las calles por la media maratón, nos veía llegando a la alfombra azul… yo gritaba y animaba al público, a Elena, a otros corredores, no podía parar…
¡Era muy feliz! Escuchaba nuestros nombres de la gente del público que nos leía el dorsal. No podía parar de sonreír. Miraba el reloj y veía que teníamos el sub 4 horas si seguíamos así. Eso a Elena también le hace muy feliz.
Km 40 y Elena me recuerda que lo que nos queda es un calentamiento del Brígida (lugar que tanto nos ha visto sufrir y disfrutar las últimas semanas)… “Subir al depósito de agua y volver”, nos repetimos.
Un kilómetro antes de meta, el público hacía un pasillo a todos los corredores, y le digo a Elena que parece que nos reciben como si fuéramos HEROÍNAS; ella lo confirma. LO SOMOS, unas luchadoras que hemos hecho una preparación perfecta y venimos a saborear la gloria, a saborear el premio de la medalla que tanto ha costado (madrugones, priorizar el entreno al resto de cosas, y dejar de lado otras por tener que hacerlo, alimentación, dolores, fisios, dudas….)… ¡¡¡VAMOS!!!
Volvemos a ver a la familia de Julio, y Alberto acompaña a la pequeña Teresa para que corra unos metros con nosotras; su cara lo dice todo, comparten nuestra alegría. Vemos también a María, Jesús, Javi N., Esther… compañeros que nos estaban esperando en meta para compartir ese momento también.
GRACIAS CHICOS, con vuestros gritos, nos ponemos rumbo al arco de meta.
Tengo la sensación de haber estado adelantando corredores desde el km 1, algo que me hace sentir fuerte. Vamos Elena, disfruta este momento, nos lo hemos ganado. Se lo dedicamos a nuestras estrellas del cielo, lanzamos un beso… y con alegría saboreamos los últimos segundos. Así lo reflejan las fotografías que nos han hecho.
CARAS DE FELICIDAD, ORGULLOSAS. Lo hemos hecho, somos maratonianas nos repetimos una y otra vez. Nos abrazamos y a seguir cantando y disfrutando de nuestro momento.
3:59:20 tiempo neto en meta.
No nos lo creemos, SOMOS MARATONIANAS.
Reconozco que una vez hemos parado, ya no podemos continuar jajajaja, así que cada 10 pasos, nos tenemos que sentar a descansar… lo que nos lleva un montón avanzar, porque levantarnos ya era un imposible… así que decidimos disfrutar sentadas de la cervecita que nos habíamos ganado y descansar un poco. El trabajo ya está hecho.
Y así han sido las últimas 4 horas antes de conseguir mi título de MARATONIANA, pero es cierto, que te das cuenta cuando estás dentro, que una maratón es la preparación, así que gracias a todos por acompañarme en este trayecto y confiar en mí durante estas 11 semanas. Sabéis que esta medalla también es vuestra.
Y con el día de hoy, ponemos el último tick verde de la preparación y damos por cumplido con éxito el sueño que tenía.
Pero esto no queda así. Nos vemos en Valencia.
Sara Tocino, atleta de Team Run&Go en el Maratón de Sevilla 2022
