Demetrio Gómez Planche

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Demetrio Gómez Planche

Demetrio Gómez Planche, antiguo arquitecto técnico, con la ayuda de su familia, ha reunido durante más de 40 años todo tipo de automóviles, motocicletas, documentos y accesorios relacionados con el mundo del automóvil, reunidos actualmente en el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca.

Demetrio Gómez Planche nació en Salamanca, el 22 de agosto de 1922. Su padre, Demetrio Gómez de la Rosa, era ingeniero y prestigioso industrial del automóvil, mientras que su madre, Fernanda Planche Barizón, nacida en Marsella, llegó a Salamanca en 1914 al ser nombrado su padre ingeniero jefe de Vías y Obras del Ferrocarril de la compañía de Medina del Campo a Salamanca, siendo el responsable de la obra del puente del Padrillo, sobre el río Tormes.

Demetrio fue el primero y único varón de tres hijos. Disfrutó su infancia rodeado de automóviles gracias al negocio de su padre, que en sus talleres de la salmantina calle del Padre Cámara creaba las carrocerías para vehículos norteamericanos y europeos.

Al finalizar el Bachillerato en el colegio salesiano de María Auxiliadora de Salamanca, en 1939, realiza el primer ciclo de Ciencias Exactas en la Universidad de Salamanca y en 1950 obtiene el título de aparejador en la Escuela de Arquitectura de Madrid. A partir de 1970, ejerce como arquitecto técnico en la especialidad de Cálculo de estructuras.

Trabajó para los Ministerios de Vivienda y de Educación y Ciencia desde 1974 hasta 1998, como aparejador diocesano entre 1967 y 1987, y entre sus innumerables trabajos y colaboraciones destacan dentro de la provincia de Salamanca: el Parador Nacional de Salamanca, la Casa de las Muertes, la Casa-Palacio de los Condes de Lumbrales, el Palacio de Anaya, la capilla de la Universidad y las restauraciones del convento de las Dueñas, la iglesia de la Santísima Trinidad, la iglesia de la Vera Cruz, el convento de San Esteban, el colegio de Calatrava, la nave de aulas y claustro de la Universidad Pontificia, la iglesia de San Martín

En 1952 contrajo matrimonio con maría Eulalia Casillas (Laly) con quien tuvo cuatro hijos: Rosa, Demetrio (fallecido en un accidente de tráfico a la edad de 25 años), Javier y Ricardo.

A finales de la década de los 50 los médicos le aconsejan que busque un hobby para combatir el estrés que padecía, pero no fue hasta un viaje a París en 1959, donde su tío Ferdinand Marting le llevó a visitar una colección de vehículos clásicos, cuando Demetrio decidió que recopilaría los restos de automóviles que habían pertenecido a su familia y trataría de localiza vehículos olvidados. Convirtió su problema en solución.

En los talleres de su padre aún permanecían olvidados en un cobertizo, el chasis de un camión Faum y un Ford T 1923, en pésimo estado, que tuvo que esperar casi 20 años para volver a su estado original. A partir de ese momento le seguirían automóviles de marcas como Berliet, Amilcar, Ford, Hispano Suiza, Pegaso, Rolls Royce, y un largo etcétera, hasta completar una colección de más de 100 vehículos.

Formó parte de un pequeño grupo de pioneros y apasionados que, hacia mediados del siglo XX, comenzaron, en España, a recuperar vehículos que hoy son ejemplares únicos de la historia de la automoción española. Contribuyó a estudiar y rescatar parte de esta historia, alcanzando, por ello, el reconocimiento unánime, al poner en valor un patrimonio cultural del que hoy todo el mundo puede disfrutar.

Fundó y presidió el Automóvil Club de Salamanca, que, desde los años 60 del siglo XX, aglutinó y creó aficionados, verdadero germen de la afición al automóvil en esta ciudad.

Su aventura como coleccionista culmina con la creación, con el Ayuntamiento de Salamanca, de la Fundación Gómez Planche, para gestionar el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca, al que donó la mayor parte de sus vehículos. Este centro expositivo fue inaugurado por SS. MM. Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía el 25 de septiembre de 2002, debido a la amistosa relación que unía a Demetrio y a S.M. el Rey Don Juan Carlos.

En el año 2007 fue nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad de Salamanca, una alta distinción que solo han recibido seis personas en más de medio siglo.

Demetrio Gómez Planche falleció el 9 de enero de 2017 en Salamanca, a la edad de 94 años, pero parte de su legado quedará para siempre en Salamanca, a través de este museo.